Liga Nacional de BásquetLiga Nacional de Básquet, Marcelo Endelli

Una competencia formadora. Cuna de talentos. Exportadora desde sus inicios. Un torneo que cambió la historia del básquet argentino. Desde que la Liga Nacional de básquet se fundó, hace poco más de 37 años, la misión fue desarrollar talentos y hacerlos competir contra los mejores, ampliar además la base de jugadores, federalizar una competencia de clubes que debía ser estable, atractiva y de elite. Como consecuencia, pensó León Najnudel, su creador, eso elevaría el nivel de nuestros seleccionados. Así pasó, casi de forma premonitoria. La LNB fue la llave de todo el éxito que vino después. El torneo ganó prestigio, se convirtió en lo mejor de Latinoamérica, los clubes ganaron a nivel internacional y ni hablar nuestra Selección, que impactó al mundo más de una vez, durante casi 15 años con la famosa Generación Dorada y, hace un par de años, en el Mundial de China.

 

La Liga significó el despegue para esos chicos talentosos que pedían pista y hoy, pese a las crisis económicas y hasta una pandemia, la Liga sigue ahí, enfocándose en ser el trampolín, en el objetivo de competir formando. Desde este jueves, cuando comience la 38° edición, no será la excepción. La temporada anterior, jugada dentro de una pandemia, fue muy distinta y difícil. Pero la pasión, la paciencia, la disciplina, el profesionalismo y el sacrificio de todas las partes involucradas permitieron terminarla con una final apasionante que coronó a San Lorenzo –se definió en la agonía del 7° y definitivo partido- por quinta vez consecutiva, ratificando una nueva dinastía en el básquet argentino. Hoy se abre otra ilusión para los 20 equipos, sin un favorito, sin un cuco, con la esperanza de seguir generando atracción mientras se trabaja en los jóvenes.

 

Se dará con otro retorno muy esperado, el del público a las canchas, que será admitido con un aforo determinado según los organismos públicos locales. El Súper 20, el torneo que inicia la temporada y durará un mes –con un campeón, el anterior es Quimsa de Santiago- comenzará en dos ciudades: Córdoba (hasta 900 espectadores, el 50% del aforo total) y Buenos Aires (máximo 4.000, aforo del 70% como tope), con los estadios de Instituto, Boca, Obras, Ferro y San Lorenzo como sedes, respectivamente. Y habrá forma de verlo, por TV (se llegó a un nuevo acuerdo con TyC Sports) y por los streamings que pueden encontrarse en la web oficial (en la sección la Liga Contenidos), lo mismo que la primera guía digital con todo el análisis de los equipos, jugadores, técnicos y entrenadores. Hasta el flamante coach de la Selección, Néstor García, confirmó su presencia para los partidos del Súper 20. El Che deberá armar una convocatoria pensando en las ventanas FIBA de noviembre, para las que no contará con la mayoría de los jugadores en el exterior. En ese contexto, aprovechará la disputa del torneo para observar de cerca a los mejores talentos de nuestro país, pensando en el inicio del ciclo clasificatorio al Mundial 2023.



Desde hace años, la Liga se caracteriza por potenciar el talento de los jóvenes que se forman en nuestro básquet. Los mayores representantes en el extranjero fueron formados en la competencia local y gran parte llegaron incluso a integrar la Selección. Se trata de un ciclo de renovación constante, en el que muchos jóvenes que surgen de nuestras canteras toman la posta de aquellos que emigran al exterior, y siguen con ese interminable legado que se perpetúa hace décadas en la Liga: el de moldear jugadores profesionales de primer nivel mundial. Por supuesto que esta temporada no es la excepción. El repertorio de talentos es interminable y muchos de ellos se van abriendo paso a medida que los partidos pasan y aparecen las oportunidades de mostrarse. Sin embargo, a continuación nombraremos algunos de los jóvenes a observar durante este Súper 20 que durará un mes.

Liga Nacional de Básquet, Marcelo Endelli

Dentro de la clase 98 nos encontramos con dos pibes que ya vistieron la camiseta de la Selección en las últimas ventanas FIBA: Matías Solanas, de San Martín (C), y Lautaro Berra, de Obras. Matute, de 22 años, viene de una temporada de despegue, en la que se convirtió en la principal carta de gol correntina y se quedó con el premio al jugador de Mayor Progreso, gracias a sus 13.4 puntos de media. Del otro lado, Lauti, de 23, pudo afianzarse como uno de los pivotes de mejor movilidad y fundamentos en la Liga, e incluso fue parte de la preparación olímpica del Alma en Las Vegas. Este torneo también puede marcar el futuro de varios U23 que tienen potencial para dar el salto. Tal es el caso de Leandro Cerminato (23), alero de buena altura, excelente mano y capacidad física. Sin dudas tendrá un rol importante en este nuevo San Lorenzo sin tantas figuras como en estos cinco últimos años, cuando fue siempre el campeón de la Liga Nacional. Lo mismo sucede en Peñarol, la dupla perimetral que forman Joaquín Valinotti (22) y Tomás Monacchi (23) será el motor del Milrayita para dar la sorpresa y pelear por el título.



Con algo menos de experiencia pero no por eso menor calidad nos encontramos talentos como el de Franco Baralle (22), el armador todo terreno que maneja los tiempos de Quimsa y supo representar a la Argentina en las últimas ventanas. También aparece Federico Elías (21), el tirador ex Bahía Basket, quien reforzó a Instituto en la búsqueda del campeonato al cual sin dudas son candidatos. Otro de gran campaña fue Marco Giordano (21), el explosivo base de Regatas que fue convocado para la Selección en noviembre del año pasado, pero no pudo asistir por contraer Covid-19. Quien sí estuvo en esa convocatoria de noviembre fue Juane De La Fuente (20), el atlético alero de Olímpico que se ganó la titularidad la temporada pasada, pese a que su rendimiento fue irregular. Por último, entre los U23, nos encontramos con un nombre nuevo para la competencia, el de Andrés Jaime. El armador de 21 años del recientemente ascendido Unión de Santa Fe se destaca por su velocidad y efectividad anotadora, virtudes que buscará potenciar en la máxima categoría.



Entre los juveniles, Máximo Araujo (19), de Atenas, y Franco Méndez (19), de San Martín, son talentos probados. El base del griego exhibe una gran variedad de recursos para generar su tiro, junto a una buena utilización de los cambios de ritmo y las detenciones, mientras que el escolta del rojinegro posee carácter, fortaleza física y destrezas para romper y finalizar cerca del aro. Méndez, además, jugó un papel fundamental en la Selección U19 que disputó el Mundial juvenil hace unos meses.



Pasando al plano colectivo, por talento, juventud y experiencia, Instituto luce como uno de los equipos a observar por el coach argentino. La llegada de Lucas Victoriano al banco de suplentes, junto a las incorporaciones de Tayavek Gallizzi, representante olímpico de la Selección, el ya nombrado Fede Elías, el interno veterano Nicolás Romano y los bases Nicolás Copello y Gastón Whelan son algunas de las razones por las que los cordobeses son candidatos al título. Además, Mateo Chiarini y Martín Cuello, ambos con experiencia en Selecciones, se complementan en un perímetro con mucho volumen de juego y capacidad anotadora.



El vigente campeón del torneo, Quimsa, tampoco se queda atrás. Tras repatriar a Luciano Chuzito González y al base Juan Brussino, firmaron al potente pivote Eric Anderson, ex Obras, para darle equilibrio a un roster temible, bajo la conducción de Sebastián González. El crecimiento sostenido de Baralle, que lo llevó a convertirse en el principal armador del equipo, las apariciones clave de Iván Gramajo y la impenetrable defensa del ecuatoriano Bryan Carabalí son tres puntos fundamentales del juego de los santiagueños. Además de las incorporaciones y los jóvenes, la veteranía de Mauro Cosolito fue una pieza distintiva del equipo multicampeón del año pasado, que conquistó el Súper 20 y la BCLA, y quedó a un paso de la Liga Nacional.



En la conferencia Sur hay dos candidatos que destacan sobre el resto: Boca y Gimnasia. Los de Comodoro vuelven a apostar por la identidad de juego plasmada en las últimas temporadas con Martín Villagrán en el banco. Ese juego pragmático, simple y altruista que los llevó a pelearle cara a cara a los mejores equipos sin tener una estrella definida. A la hora de distinguir un líder, puede destacarse la labor de Sebastián Vega, un firme anotador acostumbrado a aparecer en los momentos clave. A la agresividad de Yoanki Mencía y el comando del juego encabezado por Sebastián Orresta hay que añadirle la desfachatez de Facundo Vázquez, proveniente de Platense, la buena mano de Ayan Núñez de Carvalho y el poderío físico del interno Roberto Acuña. Estas tres incorporaciones buscan suplir las salidas de dos referentes, como Franco Giorgetti, Jonatan Treise y Pitu Rivero, quienes tuvieron un rol preponderante en el equipo las últimas campañas. Aunque los nuevos tendrán que acomodarse a la idea de Villagrán, sobra calidad para pelear por el campeonato.


Por otro lado, los Xeneizes mantuvieron la base del plantel que alcanzó las semifinales, con su trío de veteranos que aportan jerarquía y poder de gol: Leo Schattmann, tirador excepcional y capitán de la Selección Argentina en las últimas dos ventanas, Fede Aguerre, quien también representó a la albiceleste y Adrián Boccia, un alero de gran estatura y fundamentos anotadores. También retuvieron a Manuel Buendía, el revulsivo guardia que obtuvo el premio al sexto hombre la temporada pasada. Los arribos de Leandro Vildoza, base cerebral de buena visión de juego, y Kevin Hernández, pivote corpulento, capaz de aportar en la defensa interna y con cortinas en ataque, suman versatilidad a los entrenados por Gonzalo García, quienes también sumaron a los foráneos David Nesbitt y Eloy García.



Hablando de veteranos, no podemos olvidarnos de dos dos cracks, probados ganadores que van a jerarquizar a Regatas Corrientes. Uno es el Penka Aguirre, el talismán y cerebro de los últimos seis campeones, nada menos. El santiagueño ha sido el base de Quimsa y luego de los cinco títulos seguidos de CASLA y ahora se mudó a Corrientes para seguir haciendo historia. Al lado tendrá a un líder eterno como Paolo Quinteros, quien cumplirá 43 años en enero del 2022. Será su undécima campaña consecutiva con el club que supo ganar la triple corona en 2012/2013 (Liga Nacional, Súper 8 y Liga Sudamericana), siendo también MVP de la fase regular ese año. Otro que pasa los 40 es Martín Leiva, recientemente incorporado a Riachuelo de La Rioja, conjunto debutante en la categoría que incorporó bien, sobre todo a varios jugadores de experiencia, como Nicolás Paletta (33 años), Pablo Espinoza (34) y Miguel Gerlero (33), para acompañar al siempre talentoso Eric Flor, gran anotador.



En cuanto al formato de competencia, se dividió a los 20 equipos en dos conferencias, Norte y Sur, que jugarán en Córdoba y Buenos Aires, respectivamente. Dentro de ellas habrá otras dos zonas. En la Sur, por un lado, estarán San Lorenzo, Platense, Ferro, Peñarol (MdP) y Gimnasia de Comodoro, y del otro Obras, Boca, Unión de Santa Fe, Argentino e Hispano Americano (Río Gallego). En la Norte, Quimsa, Olímpico, Peñarol, Atenas y Riachuelo de La Rioja irán por un lado, mientras que Regatas (C), San Martín ©, Comunicaciones ©, La Unión (Formosa) y Oberá (Misiones) estarán del otro.

 

Que vaya la pelota al aire. La Liga seguirá compitiendo, formando y exportando.

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