Eugenio Schneider, empresario argentino fallecidoEugenio Schneider, empresario argentino fallecido.

Eugenio Schneider se fue al río el pasado sábado y no se supo más de él hasta este lunes, cuando la Armada Nacional confirmó que un cuerpo hallado ese mismo día a la noche pertenecía al empresario argentino.

 

Vivía en Casa Blanca, en la zona uruguaya de Paysandú, donde tenía su frigorífico, pero apareció en la costa argentina, como si el destino lo devolviera a su tierra natal. Emprendedor, humanista y patriarca de una extensa familia -con decenas de nietos y bisnietos-, se negó a vender su exitosa firma a capitales extranjeras. "Yo tengo una norma moral: no vendo sangre humana, mi gente no es vendible", había afirmado en una entrevista. 

 

Entre todas las facetas de Schneider, también estuvo la de estudiante de Filosofía y Letras en la Universidad de Buenos Aires, donde fue alumno del gran autor.

 

Más que un empresario Eugenio Schneider nació en 1940, hijo de un padre nazi de origen alemán. A los 22 años, "harto de la civilización", se fue a vivir a los bosques de Chile. Con 40 años, se radicó en Uruguay. Y, en el año 2000, compró el Frigorífico Casa Blanca (Fricasa).

 

Pasó de tener deudas a elevar su marca a una de las más importantes del país vecino, con exportación a cuarenta países y más de 600 empleados. Era su presidente del directorio y Director Ejecutivo, e incidía directamente en las áreas de Desarrollo, Recursos Humanos, Finanzas y Contabilidad.

 

Además, montó el restaurante La Pulpería, sobre una casa antigua del siglo XIX. Su pasión por las letras -dejó libros de novelas y poesías, como Al desgaire, Sin cuenta e Impudor- se reflejó en la propia carta de La Pulpería, que escribió a mano.

 

A Schneider le interesaba mucho su comunidad. Gracias a él, Casa Blanca se convirtió en un polo de atracción. Entre otras iniciativas, abrió una radio comunitaria llamada "La Isla". Varios niños del pueblo acudían para producir sus propios programas de radio.

 

También impulsó un parvulario para niños menores de seis años, conciertos de música renacentista, un cine para los locales y equitación para acerca los caballos de su propiedad, sobre todo, a la población infantil.

 

Pepe Mujica lo consideró su amigo. No fue el único expresidente con quien entabló relaciones: tenía un vínculo personal con Jorge Batlle. También el actual primer mandatario del Uruguay Luis Lacalle Pou le tenía aprecio y lo llamó "el poeta de la carne". 

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