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La nueva cepa Ómicron se originó en África, donde el porcentaje de vacunación es el más bajo y preocupa a los expertos.

 

Tiene más de 30 mutaciones en la proteína S, y los científicos están investigando si podría ser más contagiosa y burlar más fácilmente la protección inmunológica. Es por ese motivo, que infectólogos piden extremar las medidas de cuidado y en especial, no relajarse ante la llegada del verano.

 

“Sabemos muy poco a nivel mundial porque la aparición es muy reciente. Solo sabemos que tiene por lo menos 30 mutaciones en la proteína S. Si estos cambios lo hacen más contagioso, lo sabremos en un tiempo. Las preguntas que trae la llegada de esta nueva cepa es si ahora el virus tendrá más capacidad de reinfección, si serán más ineficaces los anticuerpos y las vacunas, es decir que el virus tenga mayor escape inmunológico”, expresó a La Nación Elena Obieta, miembro de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).

 

“Puede ser que eso ocurra o que no. De todas formas, la recomendación es no abandonar los cuidados. Es probable que en el próximo tiempo aparezcan estas y otras mutaciones, porque mientras exista circulación comunitaria y población susceptible, es decir que no esté vacunada, se crea un entorno propicio para que el virus siga mutando”, añadió.

 

Por el momento, las recomendaciones son las mismas: uso del barbijo, distanciamiento social, lavado de manos y testeado inmediato ante la aparición de síntomas.

 

“No es casualidad que ómicron aparezca en África, donde el porcentaje de vacunación es el más bajo, con apenas el 4% de la población y donde hay una importante población de personas con HIV, con inmunidad debilitada. Lejos de estigmatizar al continente africano se deberían redoblar esfuerzos para que la vacuna llegue a todos, porque es la única forma de detener la pandemia”, agregó la especialista.

 

En ese marco, Adolfo Rubinstein, epidemiólogo y exsecretario de Salud de la gestión de Mauricio Macri, apuntó al mismo medio que las medidas deberían alentar por distintos caminos la vacunación: “Estamos llegando a la parte más dura de la curva: la población que no se vacuna no es porque no haya vacunas disponibles sino porque no percibe el riesgo de estar sin protección. Quizá no sean antivacunas pero prefieren no aplicársela. Es momento de trabajar en campañas específicas para esta población, no solamente aplicar desincentivos como puede ser el pasaporte sanitario, sino buscar la forma de alentar el impacto global de la vacunación individual”, indicó.

 

“Variantes como esta, que probablemente sean más contagiosas, van a seguir apareciendo en la medida que haya población sin vacunar. En los próximos días se conocerán estudios y sabremos esta variante en particular es más fuerte o más leve. Lo cierto es que hasta el momento se conoce muy poco y hay pocos estudios genómicos que digan si esta variante elude la protección inmunológica. No sabemos si es peor que la delta o no. Una vez que se descubra y se secuencie, todos los países tendrán acceso a esa información. La OMS ha sido bastante cauta al respecto pero advirtió que es una variante de preocupación por su capacidad de mutación. No solo en la proteína S, sino en también en el RVD, que es sitio específico donde el virus se acopla y entra a la célula. Esa información será clave para saber si es necesario suspender vuelos o tomar otras medidas. Pero lo cierto es que no hay vuelos directos a África y va a ser muy difícil controlarlo”, dijo.

 

“Lo que hay que hacer es controlar a los pasajeros que lleguen, con PCR, aislamiento preventivo. Y monitoreo efectivo de la cuarentena”, añadió.

 

“Las curvas de contagios de Sudáfrica parecen indicar que esta mutación tiene mayor transmisibilidad. Ahora tenemos que ver cómo se comporta con respecto a las vacunas. Esos datos van a surgir de comparar los sueros de vacunados y datos en terreno. ¿Qué cambia para nosotros? Tenemos que acelerar la vacunación y evitar que haya gente sin ninguna dosis aplicada. Es momento de reforzar las medidas de intervención no farmacológicas, la distancia social, el uso de barbijo. No relajarlos, porque una especie tan transmisible va a proliferar rápidamente”, indicó el infectólogo Pablo Bonvehí, especialista del CEMIC al mismo medio.

 

“Tenemos la ventaja del clima, pero no nos podemos confiar. Lo fundamental es vacunar. Que no haya gente sin vacuna. Por eso, medidas como el pasaporte sanitario, que desincentiven la participación de no vacunados en actividades que se desarrollen en lugares cerrados va a tener un impacto, tanto para alentarlos a que se vacunen como para reducir la circulación comunitaria del virus”, cerró.

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