Evita y Golda Meir, Argentina e IsraelEvita junto a Golda Meir en Argentina.

Desde siempre el peronismo, y por supuesto sus dos máximas figuras (Juan Domingo Perón y Eva Duarte) han sido blanco de ataques de parte de opositores políticos (pasados y presentes) bajo el argumento de las simpatías nazifascistas de la pareja más magnética de la historia argentina.

 

Un ejemplo típico de esas acusaciones infundadas ha sido la fotografía de Eva estrechando la mano del Generalísimo Francisco Franco ni bien llegada a España en 1947. Para quienes se ubican en las antípodas ideológicas y políticas de Eva, esa imagen era la viva representación del apoyo al régimen franquista (un argumento utilizado hasta el cansancio), mientras que en realidad era la respuesta a la invitación previamente cursada en agradecimiento por la ayuda humanitaria enviada al maltrecho país europeo por la Fundación Eva Perón. De hecho, Evita no solo visitó España en esas circunstancias, sino que también fue a extender la mano amiga de la "Nueva Argentina" a otras naciones en tiempos de la posguerra, como Italia, Francia y Suiza.

 

Fueron años de tenaz insistencia de los opositores, contrarios al peronismo, con esta cuestión. Sin embargo, otro hecho incontrastable -y al mismo tiempo no tan difundido públicamente- ha sido el memorable encuentro de la Abanderada de los Humildes con Golda Meir en la Casa de Gobierno, en Buenos Aires, en 1951; una oportunidad en la cual la -por entonces- Ministra de Trabajo de Israel visitó la Argentina para también agradecer su desinteresada ayuda al pueblo judío a través de la mencionada Fundación en 1949. Por esa foto, los opositores ni siquiera conocen su existencia...

 

Hechos y no palabras, era el lema con el que Eva le respondía a quienes pretendían defenestrarla. Así, envió sin dudarlo medicamentos, alimentos, abrigo y tantas otras cosas más a los israelíes más necesitados. Los lazos tejidos por Eva Perón con Israel eran más fuertes que las voces contrarias. Y no fue el único gesto y marcado acercamiento a la comunidad judía (local e internacional). Después de todo, fue el propio Perón quien había sorprendido a propios y a extraños contando con el rabino Amram Blum en su rol de asesor presidencial en asuntos religiosos durante sus dos primeras presidencias. Dicho de otro modo, más allá de conjeturas, difamaciones y no pocas leyendas de tinte fantástico, lo concreto y real era el apoyo del jefe del peronismo y su inigualable esposa para con el pueblo judío y el Estado de Israel.

 

Lo mismo que lo sucedido con el General Perón durante su tercera etapa como presidente de la Nación, cuando hizo de la Argentina el primer país americano en levantar el bloqueo económico y comercial contra Cuba. Pese a las críticas y acusaciones de derechista, el Líder Justicialista tampoco dudó en extender la mano a los cubanos por aquel entonces.

 

Valgan estos simples, pero contundentes, ejemplos para mostrar -de una vez por todas- a los opositores el carácter humanitario de la pareja que cambió la vida de millones de personas y que dividió la historia argentina -definitivamente- en un antes y un después. La única verdad es la realidad, ellos bien supieron decir.

 

Aunque muchos no quieran -o no sepan- ni ver ni escuchar.

Noticias relacionadas

Eva Perón
Evita
Peronismo
PJ - Partido Justicialista
Israel