Educación, foto en exactas.unlp.edu.arEducación en pandemia. Foto: exactas.unlp.edu.ar.

“Vuelven las clases virtuales por el aumento de los casos de Covid”, se escucha decir en varios colegios; en algunos como afirmación, en otros como pregunta y en los menos como una manera de ir armando y pudiendo prevenir una bimodalidad si los casos siguen en aumento. Una vez más la incertidumbre, una vez más los protocolos quedan por fuera de la realidad que se vive en las escuelas; alumnos sin barbijos, aulas con o sin calefacción, ¿qué se prioriza?, la salud frente ante una pandemia que aún no termino, o el frío. Alumnos abrigados con ventilación, alumnos sin barbijo y con aulas calefaccionadas, alumnos que ya no tiene que aislarse, aunque sean contacto estrecho de casos positivos, ya que siguen concurriendo pese a haber convivido en una misma aula sin barbijo por más de 6 horas diarias. Una vez más pienso en los niños y adolescentes; en los docentes y en las familias que hoy cumplen con un protocolo que no se sabe hasta dónde los cuida, o qué cuida…

 

Hoy ¿qué se prioriza o a quienes se prioriza?, ¿la salud? ¿la escuela como lugar de aprendizaje o como lugar de estadía de niños y adolescentes? ¿la educación como meta, el aprendizaje significativo o un único modo de enseñar y aprender que es entre cuatro paredes todos juntos a cualquier precio?... Una vez más la incertidumbre ante un clima lógico propio del invierno, pero que al mismo tiempo potencia los casos.

 

Difícil el lugar de quienes tiene que tomar las decisiones… ¿difícil?... dudar entre la salud y la educación, como si hubiera que elegir como si no estuviera relacionado, como si una no influyera en la otra. Y en este ir y venir, una vez más la educación en jaque y la salud también; ¿se puede educar sin pensar en la salud? ¿no es necesaria la salud en sentido amplio para poder aprender?

 

Una vez más los y las docentes son quienes ponen en cuerpo, la voz, la salud. Una vez más los docentes expuestos a inseguridad no solo física, sino emocional, una vez más el trabajo docente envuelto en la incertidumbre del 2019, porque quienes deciden, no pudieron ver todo lo que hicieron los docentes y directivos en estos años, que fueron pudiendo aprender a enseñar y repensar sus prácticas en pandemia, tanto desde la presencialidad con “burbujas”, desde lo remoto y lo bimodal… si quieren toman las decisiones escucharan más al docente del aula, tal vez la salud y la educación fueran de la mano, tomando la realidad de cada escuela y de cada lugar; no el “para todos lo mismo” que deja por fuera la singularidad de cada institución educativa, sino respetando la autonomía de cada escuela como una verdadera unidad educativa y así se podrá enseñar y aprender, y así se facilitará el proceso de aprendizaje de los niños y adolescentes, porque nadie conoce mejor la realidad de cada escuela como el docente que está día a día en ella.

 

Paulo Freire, ¿Qué es enseñar?. Video: Youtube Fundación de Waal PreNatal y PostNatal.

 

El poder proveer es pensar en las familias, en los alumnos y en los docentes; Un ave más nadie piensa en en los chicos ni en las familias no en lo docentes. Una vez más la incertidumbre que genera la no anticipación, que obtura el poder tomar desiones consensuadas organizada y planificadas.

 

Talvez se trate una vez mas de construir puentes, de armar estrategias, de repensar transitoriamente algún tiempo donde haya lugar para la educación y la salud, sin ir para adelante como los caballos con anteojeras, sino pudiendo hacer pausas, repensar, revisar e ir tomando decisiones que contemplen el contexto, la realidad y este camino haya lugar para a salud y la educación. Ya que ambas son parte del derecho de los niños niñas y adolescentes, los docentes en estos años los han defendido y los han tenido como prioridad, han creado herramientas, estrategias y tienes una experiencia que antes de la pandemia no tenían y sea tiempo de ponerlas en juego. Si se logra articular lo real y lo posible, tal vez haya lugar para la salud y la educación, dando lugar a aprendizajes significativos y no a la mera repetición de contenidos inertes para decir que se “dieron los contenidos mínimos” que es muy diferente a decir que los alumnos aprendieron contenidos que podrán poner en juego de manera significativa el día de mañana.

 

Lic. Verónica del Castillo
Lic. En Psicopedagogía. Prof. de Ed. Inicial
Diplomada en Psicoanálisis y Prácticas socioeducativas
www.infancias.com.ar
IG @infancias.enjuego

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