Disparos y violencia en La Salada. Foto: cámara de seguridad.Disparos y violencia en La Salada. Foto: cámara de seguridad.

No es nuevo el tema. Desde hace ya mucho tiempo, los enfrentamientos entre bandas que pugnan por tener el control de los negocios en el paseo de compras de La Salada, en Lomas de Zamora, se vienen repitiendo una y otra vez. En este caso la violencia recrudeció con mayor intensidad. Ahora, en otro hecho dramático, se produjo una nueva balacera, con unos 27 tiros (según relataron testigos), cuyo objetivo aparente fue la casa de Néstor "Pantera" Robles, quien vive junto a su esposa y su hijo en una casa ubicada en la intersección de Azamor y Andrés Bello, en la localidad de Ingeniero Budge.

De acuerdo a lo relatado por algunos vecinos, el ataque estuvo a cargo de dos personas que pasaron a bordo de una moto, y que han sido captadas por una cámara de seguridad mientras disparaban. De todos modos, no quisieron aportar muchos otros datos (si es que acaso los tenían), por lógicas razones de su propia seguridad.

Se habla de ajuste de cuentas, pero nadie quiere ir más allá. Se trata de un ataque violento que se da en plena disputa de poder y control ante el traslado de La Salada, la feria de este tipo más grande de toda Sudamérica y que mueve millones de pesos en ventas. Todo se da en el marco de una causa que desde hace rato busca desactivar este tipo de negocios y que de vez en cuando pierde fuerza. Sobre todo cuando los detenidos han ido quedando uno a uno nuevamente en libertad.

 

Hechos previos similares

Tras producida la nueva balacera, se recuerda que en 2018 en esa misma casa atacada ya se produjo la detención de "Pantera", en esa oportunidad con "El Colo" y "Juan", tal como surge de una investigación para Clarín a cargo de la periodista Natalia Iocco. De acuerdo a esta misma investigación, "Pantera" es empleado de la feria de Urkupiña de la cual es titular Enrique "Quique" Antequera, quien cayó detenido por esta misma causa ya en 2017 y quien habría reclutado a integrantes de la barra brava de Boca. Antequera está ahora bajo nueva sospecha: la de atacar a su propia mano derecha y socio. Con este marco, y dada la magnitud de los millonarios negocios en pugna en La Salada, se creó una unidad fiscal especial en la Justicia, aunque se confirma que ya no está activa. Las causas tendrían su origen en 2015 con el accionar de tres bandas que explotaban ilegalmente los puestos.

Con el paso del tiempo y mientras los imputados lograron la libertad condicional, los problemas -lejos de desaparecer- aumentaron en violencia e intensidad. Como en este nuevo caso de disparos y amenazas.

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