El Hospital Zonal de Añatuya deberá pagar 180 mil pesos de indemnización a la familia de un bebé recién nacido por las quemaduras que recibió el menor cuando se encontraba internado, causadas por una incubadora.

Asi lo determinño el juez Civil y Comercial Federico Argibay Berdaguer, sobre la muerte del primer hijo de un joven matrimonio, que había nacido prematuro, ocurrida el 15 de junio de 2005.

Según la información difundida por el diario El Liberal, el pequeño había nacido el 23 de mayo 2005 y por no contar con peso suficiente, se determinó que permaneciera en una incubadora.

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Tras una evolución favorable, la madre del bebé, que lo visitaba periódicamente para suministrar leche materna a las enfermeras que a su vez lo alimentaban por sondas, descubrió, el 12 de junio del mismo año, que el pequño estaba inflamado en sus brazos y mostraba un color oscuro, mientras que presentaba un tono rojizo en torso, piernas y mejillas.

El chico murió días despuès de ser trasladado al Hospital Regional de Santiago del Estero, por haber sufrido quemaduras de tercer grado ocasionadas por la incubadora.

Los padres presentaron una demanda civil, en la que atribuyeron la muerte del pequieño a la "falta de personal hospitalario, el excesivo número de internados en Pediatría, y el mal uso y conservación de la incubadora", entre otros factores.

El abogado Esteban Karma, en representaciòn de la Fiscalía de Estado, rechazó la demanda y relacionó la "fatalidad" ocurrida, con el "movimiento efecuado por el niño colocado en la incubadora, el cual obstruyó el canal por el que se expide aire caliente para calefaccionar el recipiente".

También responsabilizó a los padres porque "no se encontraban cerca" para evitar el desgraciado hecho.

No obstante, el juez responsabilizó al hospital por el deceso del pequeño, al señalar que tiene "una obligación tácita de seguridad de carácter objetivo" y calificó como "inaudible o màs de insostenible" el intento de culpar a los padres por lo sucedido.

"Ello implica desplazar la obligación de seguridad y vigilancia que pesa sobre el personal del nosocomio, hacia un persona que por ser la madre del paciente ningún tipo de deberes debía observar con respecto a ello...", falló en ese sentido.

También observó distintos aspectos técnicos en cuanto a las medidas de seguridad de la incubadora.