El presidente Néstor Kirchner afirmó hoy que la senadora Cristina Fernández le puede dar al país la "calidad institucional" que se necesita para el próximo período de gobierno.

"Tengo una gran admiración por Cristina, le puede dar la calidad de estadista, la superación en calidad institucional que necesita el país, la experiencia, la reflexión y el estudio", dijo Kirchner en una entrevista con radio Continental con motivo de cumplirse mañana cuatro años de su gestión.

Para el jefe de Estado, "si Cristina fuera la candidata no tengo ninguna duda de que podrá ser un paso superador muy importante para la Argentina".

En una larga entrevista que mantuvo con la periodista Magdalena Ruiz Guiñazú, Kirchner se refirió a una serie de temas como el cuarto aniversario de su gestión que se cumple mañana, el caso Skanska, su relación con la prensa y la Iglesia, la situación en la provincia de Santa Cruz y del transporte público.

Sobre el caso Skanska, reiteró que se trata de "una corrupción entre privados que puede tener colaboración, pero no participación estructural del Estado".

Y agregó, refiriéndose a los funcionarios separados de sus cargos por decreto Fulvio Madaro, del Enargas, y Néstor Ulloa, de Nación Fideicomisos: "la justicia va a dictaminar con los funcionarios fuera del Estado y eso es una tranquilidad".

Kirchner explicó que "tomé cartas en el asunto porque no puedo dejar dudas de este Estado y quiero ayudar con todas mis fuerzas para que haya un Estado cristalino".

No será una "tarea fácil", reconoció, ya que "son miles y miles de funcionarios por tarea y uno no sabe ni lo que hacen algunos por día".

En cuanto a su relación con Iglesia, Kirchner dijo que tiene "las puertas abiertas y el corazón abierto" al titular del Episcopado, cardenal Jorge Bergoglio, y aseguró que la decisión de celebrar el aniversario del 25 de mayo en Mendoza no tiene nada que ver con ese relación.

"Respetamos absolutamente el pensamiento de Bergoglio. Podemos estar de acuerdo o tener diversidad. Pero qué problema hay si monseñor dice algo que no estamos de acuerdo", declaró el mandatario.

"Más de una vez yo le saldré a contestar lo que pienso, él dirá lo que piensa. Somos dos argentinos, dos cristianos de la misma grey, él es mi pastor", añadió para luego pedir "desdramatizar este tema".

Kirchner dijo además que habla "con muchísimos obispos permanentemente" y afirmó que con el obispo de Río Gallegos, Juan Carlos Romanín, no tiene una "mala relación".

Si hay "una diferencia se la expreso y podemos tener visiones diferentes o no", pero "con los obispos de mi provincia como gobernador me he llevado muy bien", recordó.

Respecto al inicio de su gestión, en mayo de 2003, reveló que cuando asumió sintió que "la mochila ya se me cargaba sobre las espaldas", al ver la multitud que saludó su asunción en la Plaza de Mayo.

"El día que juré me encerré en el despacho con Cristina y mis hijos, uno nacido en la década del ’70 y mi hija criada en los ’90, y nos miramos, nos tomamos de la mano los cuatro y pensé ¿y ahora?", rememoró Kirchner.

El presidente dijo que sintió que asumió la conducción de "un país que no solo fue vaciado patrimonialmente, sino también culturalmente e intelectualmente".

En otro tramo de la entrevista fue consultado sobre su relación con la prensa y, en ese sentido, admitió que "en la construcción del periodismo argentino tiene que haber un proceso evolutivo" y señaló que en la prensa actual "falta investigación".

Sobre su relación con los ministros del gabinete, señaló que "muchas veces me traen posturas diferentes a las que yo tengo y gracias a ellas me ayudo a no cometer errores".

En otro momento de la entrevista, dijo que no se siente "enemigo" de nadie y reconoció que en algún momento pensó que el ex presidente Carlos Menem "iba a ser distinto, que odía ser la recuperación de un proyecto nacional".

Ante otra consulta sobre el pedido de "mesura" que le hizo la Corte Suprema de Justicia recientemente, Kirchner dijo que "tienen todo el derecho a expresarse" y que tiene "un gran respeto" por el Máximo Tribunal.

"Cuando dije que la justicia en algunos temas era lento, pienso así. Lo malo es que el presidente se calle la boca de lo que piensa. Yo habló, por ahí me equivoco y a veces tengo razón también", afirmó.

Finalmente, Kirchner reconoció que "muchos (de los decretos que emitió su gobierno) había que hacerlos", ya que "las primeras horas eran extremadamente difíciles" pero admitió que "otros podían haber ido al Parlamento".