El hecho tuvo lugar el viernes pasado alrededor de las 21.30 en la ciudad de Martínez, en la zona norte del Gran Buenos Aires, pero recién se dio a conocer esta noche a través de fuentes riverplatenses.

Cuan Ortega se trasladaba en su camioneta particular desde San Isidro hasta Martínez fue interceptado por unos cuatro delincuentes que, tras desplazarlo del volante, lo llevaron bajo amenazas hasta la intersección de Avenida de los Constituyentes y
General Paz, donde lo liberaron no sin antes quitarle varias pertenencias.

El viernes fue un día particularmente difícil para Ortega, ya que por la mañana el entrenador Daniel Passarella no lo dejó entrenar porque llegó tarde y, según confiaron otros informantes, las razones de esa demora obedecieron a un inconveniente
relacionado con la adicción que se está tratando.