Un sacerdote mexicano fue sentenciado a 55 años de prisión y 10.000 dólares de multa por el asesinato de un joven que resultó ser su propio hijo, reportó el miércoles la radioemisora Formato 21.

El padre Dagoberto Valle, párroco de la arquidiócesis de Texcoco (Estado de México, centro), fue detenido en septiembre de 2005, pero recién este miércoles recibió la sentencia.

Según la radioemisora, Valle se declaró culpable del homicidio que cometió para evitar que "se conociera la relación sentimental que mantuvo durante años con la madre de la víctima".

Para concretar su plan, Valle citó a su hijo en una calle de Guanajuato, noroeste del Estado de México, y luego lo llevó hasta una residencia privada. Allí lo asesinó y abandonó el cadáver.