La comunidad educativa de Junín está conmovida por los hechos que se dieron en un prestigioso colegio de la localidad. Nueve docentes de la escuela privada y católico Padre Respuela fueron víctimas de amenazas de muerte.

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Mientras la Justicia investiga si los envía una secta religiosa, ayer presentó su renuncia el párroco Alejandro Gwerder, representante legal de esa escuela bonaerense y perteneciente a la Arquidiócesis de Mercedes-Luján, sospechado por padres, maestros y alumnos de "rodearse de gente rayana a lo sectario", según dijeron a un matutino porteño.

Las misteriosas amenazas -algunas cartas incluso aparecieron en la misma institución, dentro del libro de registros de asistencia- llevaron al fiscal Arostegui a ordenar la intervención de los teléfonos de los docentes, uno de ellos cuenta con custodia policial en su domicilio.

"Algunas amenazas escritas estaban firmadas por la Santísima Virgen María. Decía: «Te vamos a matar a vos y a tus hijos si seguís con actitudes rebeldes a la causa de Dios». Esto hace pensar que proviene de una suerte de secta religiosa", dijo Arostegui, que confirmó que llegará a Junín una brigada de la policía bonaerense especializada en "delitos religiosos".

Este miércoles cerca de 200 personas, entre padres, docentes, vecinos y alumnos, realizaron ayer un abrazo simbólico a la manzana que ocupa el colegio Padre Respuela, situado en el 195 de la calle homónima.

En tanto en la arquidiócesis de Mercedes-Luján, confirmaron que Gwerder presentó su renuncia al cargo de representante legal de ese colegio ante el arzobispo Rubén Héctor Di Monte, y que éste la aceptó..

"Cuando Gwerder asumió [hace un año y medio] destruyó la comunidad parroquial. Puso gente de su confianza y era una cofradía muy rara ", dijo Alfredo Azpelicueta, padre de dos hijas que van a dicho colegio.