"Cuando la comunidad científica se siente amenazada por fuerzas políticas que buscan mermar su credibilidad, es trágico que uno de los miembros más eminentes de la ciencia moderna deshonre así la profesión", afirmó Henry Kelly, presidente de la FAS. "La actividad científica está fundamentada en la promoción y la veracidad de nuevas ideas, que se apoyan en hechos aunque sean controversiales -agregó Kelly-, pero Watson eligió usar su gran estatura para promover prejuicios racistas, rencorosos y sin fundamento científico. Estas declaraciones muestran que ha perdido la razón".

El genetista estadounidense de 79 años, logró el Nobel por su participación en el descubrimiento del ADN. Días atrás dijo ser "pesimista sobre el futuro de África porque nuestras políticas sociales se basan en el hecho de que su inteligencia (de los negros) es la misma que la nuestra (de los blancos occidentales), mientras todos los estudios dicen que éste no es el caso".

No fue el único golpe que recibió Watson luego de sus polémicas declaraciones. El Museo de Ciencia de Londres canceló una charla del Nobel. Se trata de una de las instituciones científicas inglesas más importantes y justificó su decisión al sostener que Watson "traspasó la línea del debate aceptable".