Cristina Fernández de Kirchner fue consagrada como presidenta electa de los argentinos sin necesidad de una segunda vuelta electoral y logró, con el aporte clave del voto bonaerense, un contundente respaldo para el proyecto político iniciado por Néstor Kirchner en 2003.

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La fórmula encabezada por Cristina –la primera mujer en acceder a la Presidencia por medio del voto popular- y completada por el mendocino Julio Cobos obtenía el 44,8 por ciento de los sufragios, escrutadas casi el 30 por ciento de las mesas, y evitaba el balotaje gracias a la gran fragmentación opositora.

Elisa Carrió (Coalición Cívica) se ubicaba segunda, con el 22,9 por ciento de los votos –se destacaban a su favor triunfos en Capital y una gran elección en Rosario-, en tanto que Roberto Lavagna (UNA), quien resultaba el candidato presidencial más votado en Córdoba, sumaba el 16,9 por ciento.

"Hemos ganado ampliamente. Tal vez con la mayor diferencia desde el advenimiento de la democracia. Pero esto, lejos de colocarnos en alguna posición de privilegio, al contrario, nos coloca en el lugar de mayor responsabilidad y obligaciones", dijo Cristina Kirchner tras su triunfo electoral.

De todos modos, en el resultado final tuvo un fortísimo peso la adhesión que el Frente para la Victoria obtuvo en la provincia de Buenos Aires –en particular del conurbano, donde arrasó Daniel Scioli-, en el Norte y en el Sur del país.

En cambio, el oficialismo no lograba altos niveles de respaldo en los grandes centros urbanos: no logró ganar en la ciudad de Buenos Aires ni en la provincia de Córdoba y si bien era el partido más votado en la provincia de Santa Fe, el electorado de Rosario le dio la espalda.

En ese contexto, el triunfo de Scioli en la carrera por la Gobernación bonaerense resultó central para el oficialismo a nivel nacional: el vicepresidente sumaba en el mayor distrito electoral del país más del 47,82 por ciento de los votos.

Cristina Kirchner, en su primer discurso tras conocerse los resultados oficiales, hizo una convocatoria "a todos, sin rencores, sin odios" para "reconstruir el tejido social e institucional de los argentinos".

"Quiero convocar a todos los hombres y a todas las mujeres de nuestra patria, a los que nos han votado, a los que no lo han hecho, a todos los argentinos", enfatizó la presidenta electa.

Acompañada por el presidente Néstor Kirchner, por su compañero de fórmula y por Scioli y Alberto Balestrini, Cristina Kirchner dijo que les tendía "la mano" a los dirigentes que la "agraviaron".

"Los argentinos nos merecemos un mejor relato", subrayó. En tanto, el kirchnerismo triunfaba en las restantes provincias donde se jugaban Gobernaciones: Santa Cruz -la tierra natal del presidente Néstor Kirchner- Jujuy, Salta, Misiones, Mendoza, La Pampa, y Formosa.

Por otra parte, los comicios dejaron un sabor amargo para el macrismo, que peleó muy de lejos la elección bonaerense de la mano del empresario De Narváez y no pudo hacer ingresar a Carlos Melconian al Senado, a pesar de haber logrado el 60 por ciento de los votos en los comicios para jefe de Gobierno porteño, en junio úlltimo.

Además, Ricardo López Murphy, el candidato al que apoyó Macri, se ubicaba en el séptimo puesto con apenas el 1,46 por ciento de los votos, detrás de Alberto Rodríguez Saá (Frejuli), con el 7,77; Jorge Sobisch (MPU), con el 1,69 y Fernando "Pino Solanas, con el 1,61.