...confían lo que les pasa a los amigos más cercanos y son éstos los que denuncian la situación a los adultos, sean sus propios padres o maestros del colegio, según lo determinaron psicólogos especialistas.

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El relato de los abusos suele ser fragmentado, dado que los niños no pueden describir con palabras situaciones sexuales que no comprenden, pero se manifiestan con cambios de conducta y por medio de juegos y dibujos, en momentos que comparten con sus pares.

Los psicólogos recomiendan que los adultos estén atentos a estas maneras de pedir ayuda de los chicos y cuando reciben una denuncia -de parte de ellos o de un amigo- creer en lo que les puedan decir, en lugar de acosarlos con preguntas, transmitirles seguridad y confianza y asesorarse con un especialista.

Los chicos hablan de lo que les pasa con una persona allegada, como un amigo, cuando no pueden contárselo a la madre, por la cercanía del abusador. Pero no lo hacen a través de una "confidencia", sino que surge a través de los juegos y de los cambios en la conducta.

Hiperactividad en niños que solían ser tranquilos o retraimiento en aquellos que eran extrovertidos, problemas para aprender o prestar atención en el colegio y conductas regresivas son algunos de los síntomas que según los psicólogos consultados, pueden alertar sobre un caso de abuso.

Según una encuesta reciente publicada por Salud Activa, un centro de tratamiento para víctimas de abuso sexual infantil, uno de cada dos niños o niñas que sufrieron una agresión sexual elige como confidente a un amigo y uno de cada cinco, a su madre.

El relevo también indica que en el 30 % de los casos, los chicos no se lo cuentan a nadie porque temen la reacción de los demás y porque sienten culpa y vergüenza.

"El abuso sexual infantil no es un hecho aislado, es un proceso donde el adulto abusador ejerce un sometimiento sobre el niño con distintas estrategias de seducción de las que es difícil escapar", comentó la directora de Salud Activa, Beatriz Muller.

"Porque te quiero te hago esto" o "es lo que todos los papás le hacen a sus hijos", son algunos de los argumentos que confunden a los niños que se saben atrapados y no entienden qué les pasa, a la vez que se sienten perturbados y perciben que algo está mal.

"El abuso sexual infantil es un delito y el adulto que lo detecta o recibe el caso debe hacerse cargo de lo que escucha y tiene la obligación de proteger al niño", afirmó Muller y señaló que es importante "hacerle saber al chico que uno le cree y que uno va a hacer todo lo posible para ayudarlo". "Y no mirar para otro lado -concluyó-, aunque muchas veces esto es lo que sucede".