Al término del acto, Blumberg dijo a Noticias Argentinas que esperaba más gente (en abril de 2004 tuvo un respaldo de 150.000 vecinos y manifestantes en un impresionante acto frente al Congreso de la Nación), aunque prometió nuevas marchas y aseguró: "No vamos a parar acá."

En forma prácticamente simultánea, alrededor de 200 personas se movilizaron por la Avenida de Mayo unidos por un reclamo similar, aunque se expresaron en contra de brindar mayores poderes a las fuerzas de seguridad, para evitar excesos policiales y el llamado "gatillo fácil".

Ante familiares de víctimas del delito, algunos curiosos y un puñado de periodistas, Blumberg dijo que había presentado en la Casa Rosada un escrito con una serie de "propuestas específicas" respecto a la lucha contra la inseguridad.

El padre del joven que fue secuestrado en marzo de 2004 y posteriormente asesinado solicitó "inclusión social, seguridad y justicia" en Argentina y se manifestó a favor del proyecto que impulsa el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, para bajar la edad de imputabilidad en caso de crímenes graves.

De todos modos, consideró que éste es apenas un eslabón de una cadena de acciones que, según su criterio, se deben emprender en busca de combatir el delito.

Una urgente inclusión educativa para todos los niños y jóvenes; una política de Estado para luchar contra el consumo de drogas y el narcotráfico; impulsar y fomentar el desarme de la sociedad civil; y la implementación de los juicios por jurados son algunos de los puntos más salientes de la propuesta que Blumberg le envió a la presidenta Cristina Kirchner.

En esta nómina también se destaca la creación de una base de datos de perfiles de ADN o Registro Nacional de Huellas Genéticas Digitalizadas no codificantes de delincuentes y violadores, y el texto lleva la rúbrica de integrantes de distintas Organizaciones Nacionales no Gubernamentales (ONGs).

Blumberg también pidió "mayor libertad de prensa", ya que de lo contrario el país podría convertirse "rápidamente en Cuba o en la Venezuela de (Hugo) Chávez".

El empresario textil divulgó también un comunicado de prensa denunciando un "sabotaje" de parte del Gobierno hacia la marcha de este jueves y culpó a las autoridades nacionales -y a una escasa
difusión mediática en los últimos días- por la poca convocatoria de público.

Un escenario en el centro de la Plaza de Mayo se montó para la ocasión, aunque misteriosamente el sonido se cortó justo cuando un miembro de una ONG fustigaba al Gobierno por su política sobre derechos humanos y recordaba a "las víctimas del terrorismo" durante la década de 1970.

Después de ese incidente un grupo de manifestantes comenzó a protestar y un integrante de un conjunto de folclore que debía tocar para cerrar el acto se enojó y se bajó a los insultos del escenario, luego de tirar al piso dos micrófonos. Su actuación, lógicamente, se suspendió.

A unas pocas cuadras de allí -sobre la misma Avenida de Mayo- se reunieron otras tantas personas, que marcharon por "justicia para nuestros seres queridos asesinados y desaparecidos en democracia".

"Familiares y amigos de víctimas de ´gatillo fácil´ e impunidad institucional, junto a vecinos y organizaciones sociales, políticas y sindicales marchamos (...) para realizar un acto en reclamo de justicia", dijeron en un comunicado.

"Mientras el falso ingeniero Blumberg se encuentra dictándole al Gobierno la agenda en materia de seguridad, a la que el Gobierno sigue al pie de la letra, nosotros convocamos a un acto independiente y de lucha por: no a la criminalización de la niñez y la juventud; no a la baja de la edad de imputabilidad; contra la corrupción y la impunidad institucionales; basta de ´gatillo fácil´; y juicio y castigo a los asesinos de ayer y de hoy", agregaron en su texto.

Convocaron a esta marcha "Familiares y amigos de víctimas de la violencia e impunidad institucional", Partido Obrero (PO), APEL, Izquierda de los Trabajadores (IT), Convergencia Socialista (CS), Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), Corriente Clasista y Combativa (CCC) Zona Norte, Asamblea de San Telmo (AST) y Coordinadora Barrial en Lucha (CBL) de Ezeiza, entre otras organizaciones.

Blumberg, por su parte, negó que sus propuestas estén emparentadas con la "mano dura" y agregó: "Son simplemente cosas que se implementan en los países civilizados del mundo."