Didier Rodríguez, el primer bebé nacido en Argentina a partir de un óvulo vitrificado, fue presentado el jueves en el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI), donde se realizó la técnica de fertilización asistida.

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Didier es hijo de Katy Amicone y Abayubá Rodríguez, una pareja uruguaya que vive en Buenos Aires y que tras varios intentos fallidos de embarazos, se sometió a un tratamiento de fecundación in vitro en la sede del IVI de la Capital Federal. Katy dio a luz a Didier el pasado 6 de noviembre en el Hospital Italiano de la ciudad de Buenos Aires y a los 44 años, vio cumplido su deseo de ser madre, que intentó a partir de los 30.

"La idea de tener un bebé se iba agotando después de varios intentos fallidos, pérdidas de embarazos y de someterme a estimulaciones ováricas que no dieron resultado", dijo Katy.

Por eso, indicó que "ante esa realidad, opté a partir de los 30, dedicarme mucho más fuerte a la vida deportiva, creé con mi marido una escuela de triatlón y logré medallas en juegos Sudamericanos y Panamericanos en esa disciplina". "Pero siempre estaba presente en mí la necesidad de ser madre, aunque no era como si fuera un todo o nada", aclaró.

Katy precisó que "fue de esa manera que llegué hasta la fecundación in vitro y cuando elegí al IVI me explicaron que iban a realizar un proceso de vitrificación de mis óvulos, que luego se fecundarían y que serviría para preservarlos mejor".

En ese sentido, indicó que "confié desde el primer momento en el tratamiento, aunque también lo había hecho con otros que habían fracasado, por eso fue una sorpresa quedar embarazada en el primer intento, pero mi alegría fue mayor cuando pude llevar el embarazo a término".

El director del IVI, Fernando Neuspiller, el especialista que se encargó de realizar el tratamiento de fecundación in vitro a Katy, sostuvo que "Didier es el primer bebé del que tenemos conocimiento que nació en Argentina, a partir del uso de un óvulo vitrificado".

Neuspiller señaló que esa técnica se emplea para "poder criopreservar óvulos de una manera eficiente" y explicó que "comienza con la estimulación de la ovulación de la paciente, a la que se le sacan óvulos mediante una pequeña intervención".

El especialista acotó que "a esos óvulos que van a ser fecundados se les pone un crioprotector y se les baja la temperatura de manera instantánea a 196 grados bajo cero, para poder conservarlos de la mejor manera".

Destacó que "con los métodos anteriores para obtener un óvulo descongelado en condiciones se necesitaba descongelar diez y ahora, de diez óvulos vitrificados podemos decir que nueve que se descongelan tienen sobrevida y están en perfectas condiciones".

Neuspiller indicó que esta técnica "beneficia también a las mujeres que por problemas oncológicos tienen que preservar su fertilidad porque podrían conservar por años sus óvulos o a las que por decisión propia, deciden postergar su maternidad".

"Así por ejemplo, se podrían preservar óvulos de una mujer a los 28 años y ser usados para ser fecundados diez o doce años después", puntualizó.