Con velas encendidas y flores, los partidarios se acercaron al domicilio del ex mandatario argentino, ubicado en la avenida Santa Fe al 1600, entre Rodríguez Peña y Montevideo, de la capital.

"Alfonsín, Alfonsín, Alfonsín", vitorearon los simpatizantes del ex presidente, quienes se acercaron al departamento para solidarizarse con sus familiares y amigos.

Entre lágrimas y rezos, la multitud, que cortó la calle lamentó la muerte del líder de la Unión Cívica Radial, y lo despidió agitando pañuelos cuando su cuerpo fue trasladado en ambulancia hasta una casa de sepelios, antes de que este martes sea velado en el Salón Azul del Congreso de la Nación.

En la puerta del edificio, los simpatizantes de Alfonsín saludaron a los dirigentes de la UCR y funcionarios que salieron de la casa, entre ellos, el vicepresidente Julio Cobos.

Además, se acercó al lugar el diputado del PJ disidente, Felipe Solá, aunque recibió algunos insultos de parte de simpatizantes radicales, tras salir del domicilio de Alfonsín.

Fuera de ese episodio, los vecinos, de distintas extracciones políticas, lloraron la partida del "padre de la democracia", y remarcaron que se trataba de "una buena persona".

"Venimos a despedir a un gran líder, que inculcó mucho en los jóvenes", fue la reflexión de uno de los vecinos que se acercó al domicilio personal de Alfonsín.

Otro de los autoconvocados en Santa Fe al 1600 indicó: "No podía dejar de estar acá, porque me acuerdo de cuando cantamos `Raúl querido, el pueblo está contigo".

Distintas voces expresaron su dolor por la muerte del ex mandatario, de 82 años, y subrayaron el "legado" democrático que el radical le dejó "a toda la sociedad argentina".