El Consejo de la Magistratura de la Ciudad dispuso enviar a juicio político a la cuestionada jueza en lo penal y contravencional porteña Rosa Parrilli, acusada de haber agredido, insultado y discriminado a dos agentes de tránsito tras negarse a pagar una multa por el acarreo de su auto, mal estacionado.

La decisión fue comunicada oficialmente esta tarde por el presidente del Consejo de la Magistratura porteño, Mauricio Devoto, en una conferencia de prensa.

Allí, Devoto explicó que la decisión de los consejeros se produjo por 7 votos a favor de constituir el jurado de enjuiciamiento y 2 votos que se inclinaron por considerar la actitud de la magistrada como "una falta disciplinaria".

"Se barajaron dos alternativas: que esto fuera considerado como una falta disciplinaria, o bien iniciar el enjuiciamiento. Por una mayoría de siete votos se decidió constituir el jurado de enjuiciamiento", explicó el titular del Consejo.

Subrayó que esta determinación se tomó "acompañando el dictamen de la Comisión de Disciplina" del Consejo de la Magistratura, que se había inclinado por esa posición con respecto a la jueza Parrilli.

Agregó que la acusación "está fundada en los hechos acaecidos el 15 de septiembre pasado", cuando la jueza agredió e insultó a dos jóvenes empleadas del área de Tránsito de la Ciudad, cuando fue a hacer los trámites para recuperar su auto, que había sido llevado por la grúa.

En tanto, el próximo viernes se sorteará la composición del Jurado de Enjuiciamiento, el cual resultará de la elección de tres abogados de la matrícula, de tres legisladores en ejercicio y de tres jueces, uno de ellos representante del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Ciudad y quien presidirá el Tribunal.

Una vez conformado el jurado y presentada la acusación contra Parrilli, el mismo tiene 90 días para decidir si remueve de su cargo a la magistrada.

Durante la sesión de este miércoles, que se extendió por más de tres horas, el presidente del Consejo, Mauricio Devoto, y los consejeros Liliana Blasi, Nelida Daniele, Julio De Giovanni, Eugenio Cozzi, María Teresa Moya y Gabriel Vega votaron por enviar a juicio político a la magistrada.

En tanto, los consejeros Horacio Corti y Juan Pablo Mas Velez se pronunciaron a favor de aplicarle una sanción disciplinaria.

La denuncia contra Parrilli ante el Consejo había sido efectuada por el ministro de Justicia y Seguridad, Guillermo Montenegro, el mismo que efectuó la denuncia penal bajo los cargos de discriminación y amenazas.

En la causa penal, Parrilli evitó ir a juicio luego que el juez en lo penal, contravencional y de faltas Norberto Circo le hiciera lugar a un pedido de probation, que consistirá en realizar tareas comunitarias no remunerativas en Caritas durante un año y medio, y por cuatro horas semanales.

Además, el juez resolvió inhabilitarla para conducir vehículos por un año y medio, y consideró apropiada la "oferta pecuniaria" de 5 mil pesos realizada por Parrilli a cada una de las dos empleadas de tránsito, Rocío Gomez y María Itatí Albe, quienes fueron víctimas de los hechos.

Sin embargo, el fiscal Angel Carestía, quien había requerido el juicio oral para la jueza, adelantó que apelará la resolución de Circo antes del fin de semana.

Entre sus argumentos, Circo entendió que la opinión del fiscal Carestía -al oponerse a la probation- no era vinculante, y que cuando sucedieron los hechos Parrilli no se encontraba en funciones.

La jueza Parrilli fue captada por una cámara de seguridad reclamando a gritos y con insultos, la devolución de su vehículo marca Volkswagen, que había sido llevado por la grúa por estar mal estacionado en la ochava de la calle Rodríguez Peña al 400.

"Ganan 1.200 pesos para joder a la gente, ¡todas morochas, ni una rubia contratan!", le gritó la jueza a las empleadas.

Tras el episodio, Parrilli pidió disculpas por su conducta en escritos presentados ante la Justicia, así como ante el Consejo de la Magistratura.