Insólito: se cortó los testículos para no serle infiel a su esposa

Sábado 12 de diciembre de 2009

Un hombre se cortó los testículos para no serle infiel a su esposa. La insólita noticia ocurrió en Colombia, donde Luis Alfonso Sánchez, un campesino de la vereda Bajo Taracuá, municipio de San Pablo, sur de Bolívar tomó la difícil decisión por amor a su mujer.

El campesino dijo haber usado una cuchilla de afeitar y las agujas e hilo para suturar las heridas que luego se infectaron. Ahora está internado en el Hospital Universitario de Santander (HUS), en Bucaramanga.

Luis Alfonso aseguró que hizo su propia interpretación del capítulo 18, en sus versículos 8 y 9, del evangelio de San Mateo que en la Biblia dice textualmente: "Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies en el fuego eterno".

Médicos del HUS le sacaron un coágulo de sangre que se le había formado entre los testículos donde tiene una inflamación ocasionada por una infección.

Sánchez (40) lleva 23 años años conviviendo con su esposa. Desde hace 6 años ella decidió no tener más relaciones conmigo y comenzaron sus problemas maritales. No sabe por qué su mujer tomó esa decisión y no encontró ayuda en el campo, donde viven.

Ella le advirtió que iba a tomar esa decisión y él le respondió hace un año que se iba a castrar porque no quería serle infiel ya que “las mujeres de la vereda y del pueblo ya me estaban buscando y me coqueteaban todo el tiempo”.

Esta semana, el martes 8 de diciembre, no consultó a nadie y decidió cortarse el miembro: “Ese día decidí que ya era el momento y tomé mi cuchilla de afeitar que unté de sal y alcohol y con eso me abrí la bolsa escrotal”.

Dice que sabía del riesgo que corría practicándose la castración. “Por eso me saqué con mucho cuidado los testículos. Sentí mucho dolor, pero me aguante y luego con aguja e hilo me hice 8 puntos”, declaró.

Cuando terminó de amputarse, tomó sus testículos y se los mostró a ella. “Los puse en un plato y se los enseñé a mi esposa que no dijo nada. Sentí que me desmayaba y algunos vecinos me llevaron hasta el hospital de San Pablo, a 30 minutos, y de allí me remitieron a Bucaramanga”.

Afirma que se castró basado en una cita bíblica del evangelio de San Mateo y no cree que haya exagerado su interpretación del mismo: “Yo estoy con Dios y tengo que prepararme para entrar en su reino. Este mundo está corrupto y le tomé la delantera al mal”.

Luis Alfonso dijo ser cristiano pero seguir “la religión del espíritu. No me congrego pero respeto a todas las religiones... Lo que yo hice lo hace una persona que está muy preparada para llegar al reino”.