Meteorito revela secretos acerca del nacimiento del sistema solar

Lunes 13 de septiembre de 2010

Un meteorito caído en el pueblo francés de Orgueil (sudoeste) en 1864 acaba de revelar un secreto sobre la explosión de una estrella poco antes de la aparición del sistema solar.

Un equipo internacional liderado por Nicolas Dauphas (Universidad de Chicago, Estados Unidos) y del que forma parte el francés Laurent Remusat (Centro Nacional de Investigaciones Científicas/Museo Nacional de Historia Natural de París) logró identificar los rastros dejados por la supernova en el meteorito de Orgueil.

La explosión de estrellas al final de su vida enriquece el medio interestelar con elementos químicos creados por reacciones nucleares en su corazón o durante el último fuego de artificio (supernova).

Gracias a estos rastros de elementos descubiertos en meteoritos, pero no en la Tierra, los científicos sabían desde hace 40 años que una estrella explotó probablemente hace 4.500 millones de años, provocando quizá el nacimiento del Sol, recuerdan la Universidad de Chicago y el Museo de Historia Natural en sendos comunicados.

Pero el exceso de un tipo de cromo (isótopo) en algunos meteoritos sigue sin tener explicación.

Tras haber analizado casi 1.500 granos procedentes del meteorito de Orgueil, Remusat y Dauphas hallaron una nanopartícula muy rica en cromo 54. La abundancia de este isótopo demuestra que este grano de materia existía antes de la formación del sistema solar, según los investigadores, cuyos resultados publicó el viernes la revista científica estadounidense The Astrophysical Journal.

Una vez diseminadas por la supernova en la nube de gas y de polvo que dio nacimiento al sistema solar, las finas partículas se juntaron en función de su tamaño durante el proceso de formación del Sol, de los planetas y de los meteoritos. Esto explica el exceso de cromo 54 en el meteorito de Orgueil, pero no en la Tierra.

Para analizar las nanopartículas de menos de 0,1 micrón de diámetro, es decir mil veces más finas que un cabello, los investigadores usaron una nanosonda iónica (NanoSIMS 50L) instalada en el Instituto Tecnológico de California. Los granos también fueron estudiados en microscopio electrónico en la Universidad de Lille (norte de Francia).

Nuevos análisis ayudarán a determinar qué tipo de supernova permitió la formación de los granos ricos en cromo 54.