Son pareja hace 18 años, mamás de trillizos y se casan

Maddaleno, de 36 años, quien estuvo embarazada, es una de las mamás de Abril, Jazmín y Santiago; la otra mamá es Majul, de 41. Ambas son locutoras y realizaron la unión civil el año pasado, a la espera de la sanción de la ley de matrimonio para obtener la igualdad de derechos para sus hijos.
Lunes 18 de octubre de 2010

Andrea Majul y Silvina Maddaleno, una pareja de lesbianas que hace 18 años viven juntas y forman una familia con sus trillizos de casi tres años, se casan el próximo lunes en el marco de la ley de matrimonio igualitario sancionada hace tres meses.

"Trabajamos en alguna reglamentación o solución administrativa, para que las familias que tienen hijos prematrimoniales puedan inscribirlos a nombre de ambos" cónyuges, dijo Maddaleno.


"Esperamos que pronto podamos completar la inscripción de nuestros hijos, de dos años y ocho meses de edad, con sus dos madres en la partida de nacimiento y el Documento Nacional de Identidad", deseó la mujer.

El trámite es necesario "porque las leyes no son retroactivas y nuestros hijos son prematrimoniales, por lo que hay que seguir trabajando para que estas cosas ocurran", precisó.
Maddaleno integra la organización "100% Diversidad", la cual está trabajando "con el ministerio del Interior, de modo de encontrar una solución" administrativa.

"Andrea -la otra mamá- podría hacer una adopción simple de los chicos, pero además de lo ridículo que sería adpoptar a tus propios hijos, sería resignar un derecho y establecer restricciones para ellos respecto, por ejemplo, a no poder heredar de sus abuelos", enfatizó Maddaleno.

La elección de la fecha para concretar matrimonio no es casual, ya que "Silvina y Andrea se conocieron un 18 de octubre, por lo que además festejarán un nuevo aniversario de su amor", contó a Télam Martín Canevaro, de la organización 100% Diversidad y Derechos.

Andrea y Silvina, como centenares de parejas de mujeres en la Argentina, tuvieron hijos e hijas utilizando técnicas de reproducción asistida antes de la sanción del matrimonio igualitario.
El matrimonio modificará ahora algunas de las restricciones que tenían ambas como familia: "Ninguna de las dos podía darle obra social a la otra, y si la madre no biológica quisiera darle su obra social a los chicos, no podía", relató.

Maddaleno contó que "en el jardín de infantes al que concurren desde hace dos años, figuramos las dos en las planillas, pero la primera vez que tuvo que ir a retirarlos Andea, tuve que hacerle una autorización, siendo ella también su madre". Asimismo ocurre si hay que "tomar decisiones sobre
accidentes, por eso están fuera de la realidad que vivimos cotidianamente".

Maddaleno opinó que "la campaña de matrimonio igualitario ayudó muchísimo, con el trabajo de las organizaciones que aportaron mucho y muy en serio", a facilitar la aceptación social de las familias conformadas por parejas del mismo sexo.

"Nosotras, cuando los nenes nacieron, fuimos tapa de un revista de gran tirada, y resultó muy chocante socialmente, como una bomba atómica".
En cambio, tras la campaña de matrimonio igualitario, "en la que pusimos la cara y el cuerpo", comenzó a abrirse la consideración social del tema.

"Al principio se nos planteó la duda sobre la exposición pública, aún cuando nosotras tuvimos siempre una vida `fuera del placard`, con un entorno familiar favorable; pero finalmente consideramos que la visibilidad es parte de la crianza, y sirve para que cuando crezcan tengan un mundo mejor", reivindicó.

Acerca de las características particulares de su familia con tres nenes y dos mamás, Maddaleno afirmó que "no hay un manual de cómo ser madre o padre; los roles son intercambiables en este caso y el ejercicio de autoridad depende más de quién esté presente en cada momento".

También consideró que "hoy en día, la familia argentina tipo o tradicional, es minoría".
"Nosotras estamos muy contentas para el lunes, aunque los nervios son importantes; pero celebramos el poder ejercer nuestros derechos, sumado a que es una pareja de larga data y la llevamos muy bien, con el largo camino que aún tenemos por recorrer", concluyó.

El reconocimiento legal porteño a dos madres con iguales derechos y obligaciones se produjo el 9 de septiembre pasado cuando se inscribió en la sede central del registro civil de la ciudad de Buenos Aires al primer niño nacido en el marco de un matrimonio igualitario conformado por mujeres.