Más acusaciones al periodista y esposo en juicio por abuso

De acuerdo con los testimonios vertidos la pareja fue vista cuando arrojaba ese y otros elementos, el día que supuestamente escapó de la casa del distrito de Coronel Suárez en la que era mantenida cautiva.
Miércoles 14 de mayo de 2014
Dos empleados municipales testificaron que la periodista Estefanía Heit y su pareja Jesús Olivera, quienes afrontan un juicio como acusados de secuestrar durante tres meses y abusar de Sonia Molina, arrojaron a la basura una tarjeta de crédito en vigencia perteneciente a su cautiva.



De acuerdo con los testimonios vertidos este martes, durante la segunda jornada del juicio que se lleva a cabo en Bahía Blanca, la pareja fue vista cuando arrojaba a la basura la tarjeta y otros elementos de Molina, el día que supuestamente escapó de la casa del distrito de Coronel Suárez en la que era mantenida cautiva.



En tanto, se conoció que los abogados Leonardo Gómez Talamoni y Claudio Lofvall, quienes asesoran a los dos imputados, pidieron un careo de la defensa con Molina para la semana próxima.



El primer empleado que testificó es Sergio Anhelcher, de 45 años, empleado de la delegación municipal de Arroyo Corto, en el distrito de Saavedr.



Anhelcher dijo que el 12 de noviembre de 2012, en la misma jornada que Molina dijo haber escapado de sus secuestradores, sostuvo que vio a la pareja a bordo de un Chevrolet Corsa de color bordó, conducido por la periodista.



La misma Heit le preguntó si podía arrojar una bolsa de consorcio con residuos, pero el camión recolector ya había pasado, por lo que terminó descartando la basura en un contenedor.




"Al mediodía me encontré con un compañero de trabajo (Luis Ángel Ruppel), le comenté lo que había pasado y me dijo de ir a ver qué había en la bolsa que tiraron, pero me fui a mi casa. Mi compañero fue a ver qué había en la bolsa", comentó el hombre, según lo publicado por el diario La Nueva Provincia.



El propio Ruppel, un hombre de 48 años, dijo que horas más tarde se dirigió al lugar y abrió la bolsa para ver qué había en la bolsa.



"A la tarde abrí la caja que estaba adentro de la bolsa y ahí encontré una tarjeta de crédito a nombre de Molina. Había comprobantes de compras hechas con una tarjeta de crédito de un banco de Carmen de Patagones o Cipolletti", contó el hombre.



"A la otra mañana seguí leyendo las cosas que había y al mediodía mi señora me comentó lo que había sucedido en (Coronel) Suárez. Al escuchar el nombre de Sonia Molina fui al corralón, busqué la tarjeta y vi que estaba a nombre de Sonia Molina, por lo que llamé a la Policía", añadió en su relato, reproducido por el diario Río Negro.



En el juicio que se lleva adelante en el Tribunal Oral Criminal (TOC) número 3 de Bahía Blanca, Heit es imputada de "reducción a la servidumbre, lesiones graves y estafas", mientras que su esposo está acusado de los mismos delitos más el cargo de "abuso sexual".



Heit, de 29 años, y Olivera, de 28, fueron arrestados en noviembre pasado cuando Molina, oriunda de la provincia de Río Negro, denunció que había escapado de su casa tras permanecer cautiva en condiciones infrahumanas durante tres meses.



Molina, de 33 años, dijo que la pareja la sometió a tormentos y abusos, que la despojaron de todos los bienes, mientras alegaban motivaciones religiosas, ya que Olivera se adjudicaba el título de pastor.



La parte acusadora apunta a que las acciones contra Molina tenían por fin que le entregara a la pareja unos terrenos de su propiedad.



En la primera jornada del juicio, el lunes pasado, Molina confirmó su denuncia de que fue secuestrada, mantenida en condiciones infrahumanas, golpeada y abusada por la pareja integrada por la periodista Estefanía Heit y el supuesto pastor Jesús Olivera.



"Fui abusada tantas veces, que no recuerdo la primera", dijo en medio de un crudo testimonio la supuesta víctima.



La mujer aseguró que los captores justificaban los golpes y los abusos con la intención de "sacarle el diablo de adentro", al tiempo que afirmó que la mantenían con un vaso de agua al día, comida de perros, polenta y sobras.