Piratas del asfalto: justicia investiga a familia de Candela

La Justicia quiere determinar si algún familiar de la niña de 11 años asesinada, integra una banda de piratas del asfalto que el miércoles robó una camioneta con telas y embistió a un policía motrizado utilizando el auto de la familia.
Viernes 16 de mayo de 2014

La Justicia investiga si algún familiarde Candela Sol Rodríguez, la niña de 11 años que fue asesinada en 2011 en la localidad bonaerense de Hurlingham, integra una banda de piratas del asfalto que el miércoles robó una camioneta con telas y embistió a un policía motrizado utilizando el auto de la familia, dijeron hoy fuentes policiales.

Las fuentes informaron a Télam que ése es el motivo por el cual ayer el fiscal Edgardo Ledesma, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 9 de San Martín -especializada en Piratería del Asfalto-, allanó la casa donde viven los padres y un hermano de 17 años de Candela.

El allanamiento fue realizado por detectives de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de San Martín en una vivienda ubicada en Francisco Sierra 1676, entre Hugo del Carril y Churruca, de Loma Hermosa, partido bonaerense de Tres de Febrero.

Allí, Carola Labrador ahora convive con su pareja, Alfredo Rodríguez, el padre de Candela y quien ya recuperó la libertad luego de cumplir condena en una causa por piratería del asfalto.

"El padre de Candela no es nuestro sospechoso. Tenemos en la mira a otro familiar, muy joven, pero aún no hay elementos para una detención", reconoció a Télam un jefe policial que participa de la pesquisa.

El allanamiento de ayer no dio resultados, ya que no encontraron ningún elemento vinculado al robo, por lo que el fiscal Ledesma no adoptó ningún temperamento con el joven integrante de la familia que es investigado como posible partícipe del hecho.

La clave para llegar a ese procedimiento fue el auto Fiat Palio color rojo propiedad de Rodríguez, del cual Labrador tiene cédula azul como autorizada a conducirlo y que los padres de Candela denunciaron como robado, pero después de conocer que estaba secuestrado por un hecho delictivo.


Ese auto fue utilizado el miércoles al mediodía en un robo de piratas del asfalto en el que se apoderaron de una camioneta Ford F-100 cargada con telas.

El asalto se inició en la localidad de Santos Lugares, partido de Tres de Febrero, donde cuatro delincuentes que circulaban en el Palio rojo interceptaron a la F-100, obligaron a bajar y abandonaron allí al peón y se llevaron de rehén al chofer.

Gracias a un llamado al 911, la Policía bonaerense realizó un operativo cerrojo, logró localizar al Palio y se inició una persecución en avenida Márquez y Gabino Ezeiza de Pablo Podestá.

Durante la persecución, los delincuentes embistieron con el auto de la familia Rodríguez-Labrador a un policía motorizado que cayó de su moto y tuvo que ser trasladado al Hospital Bocalandro, aunque con heridas leves.

Los delincuentes abandonaron el Palio con el chofer de la F-100 robada maniatado, en la villa Esperanza de Pablo Podestá, donde la Policía liberó sano y salvo al rehén y secuestró el auto que minutos más tarde se determinó que pertenecía a los padres de Candela.

La camioneta F-100 apareció el mismo miércoles por la noche abandonada y sin la carga de las telas, en la localidad de Villa Tesei, partido de Hurlingham.

La propia Labrador se presentó en la comisaría 5ta. de Tres de Febrero, en Eufrasio Alvarez, para denunciar que el Fiat Palio de su pareja había sido robado el mismo miércoles de un garaje ubicado en el cruce de Agustín Magaldi y Río Negro, donde había quedado estacionado.

El de ayer no fue el primer allanamiento realizado en la casa de Labrador en Loma Hermosa, ya que el 31 de julio del año pasado, la Policía también realizó un procedimiento en el que secuestraron una pistola calibre .22 y una moto en una causa en la se investigaba si su hijo adolescente había participado de un asalto.

Asimismo, el hermano de Candela fue baleado en un glúteo el 27 de febrero de 2013, en la localidad bonaerense de Pablo Podestá, cuando, según explicó en su momento su madre, se negó a entregar su celular a delincuentes que se movilizaban en moto.

Candela Sol Rodríguez (11) fue vista con vida por última vez el 22 de agosto de 2011 en Villa Tesei, cuando esperaba a unas amigas para ir a una reunión del grupo de boy scouts al que pertenecía, y el 31 de agosto del mismo año apareció asfixiada dentro de una bolsa, a 30 cuadras de su casa.

Ocho personas fueron detenidas inicialmente acusadas de haber secuestrado, retenido y asesinado a Candela en el marco de una venganza contra su padre, detenido por piratería del asfalto.

Pero en abril de 2012, la sala III de la Cámara de Apelaciones y Garantías de Morón decretó la nulidad parcial del proceso y los liberó a todos.

La causa cambió de fiscal y actualmente se encuentra elevada a juicio con cinco imputados, de los cuales sólo dos están detenidos con prisión preventiva: Hugo Bermúdez y Leonardo Jara.