Piden 22 años para el pastor y 16 para la periodista Heit

Durante el proceso pudo probarse que el matrimonio mantuvo a Sonia Molina privada ilegalmente de su libertad bajo coacción, mientras que también los imputó por tentativa de homicidio.
Martes 20 de mayo de 2014
El fiscal Eduardo Zaratiegui pidió esta mañana 22 años de prisión para Jesús Olivera y 16 para su pareja, la periodista Estefanía Heit, quienes son juzgados en Bahía Blanca por mantener secuestrada, someter a condiciones infrahumanas y abusar de durante tres meses de Sonia Molina, en una vivienda de la localidad bonaerense de Coronel Suárez.



Para el instructor, durante el proceso pudo probarse que el matrimonio mantuvo a Molina privada ilegalmente de su libertad bajo coacción, mientras que también los imputó por tentativa de homicidio, según consignó en la jornada de alegatos.



Zaratiegui pidió además a los jueces que tengan en cuenta el "daño psíquico" que sufrió Molina durante su cautiverio.



Por su parte, el abogado Claudio Lofvall, defensor de Olivera y Heit, quien este martes cumplió 31 años, alegó que Molina mintió y que sus clientes deben ser absueltos.



Por su parte, el abogado de Heit, Leonardo Gómez Talamoni, puso en consideración las contradicciones en las que habría incurrido Molina, mientras advirtió que las lesiones que describe que sufrió, también remarcó las contradicciones en la declaración de Sonia Molina y dijo que muchas de las lesiones que dijo padecer la mujer "son incomprobables".



El caso, que es juzgado por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) número 1 de Bahía Blanca, integrado por los jueces doctores Elena Baquedano, Mario Burgos y Hugo De Rosse conoció el 12 de noviembre de 2012, cuando Molina, de 33 años y oriunda de la ciudad de General Roca, en Río Negro, denunció que había escapado de un cautiverio de tres meses, en el que había sido alimentada con sobras y comidade perro, además de ser vejada por el supuesto pastor Olivera, entre otras situaciones aberrantes.



Molina dijo que la pareja la sometió a tormentos y abusos, que la despojaron de todos los bienes, mientras alegaban motivaciones religiosas, ya que Olivera se adjudicaba el título de pastor.



Este lunes, tanto Olivera como Heit se negaron a prestar declaración en la última jornada de testimonios.