El misterio de la isla fantasma en el golfo de México

Jueves 29 de mayo de 2014
La isla Bermeja, ubicada en el golfo de México, se ha convertido en una isla fantasma. Un misterioso pedazo de tierra, que en caso de existir, significaría una mayor extensión de patrimonio marítimo y de sus yacimientos petroleros para México.

Se sabe exactamente dónde está ubicada, los mapas de los viajeros colombinos la sitúan frente a las costas mexicanas del Atlántico, y hasta Google Earth la marca como existente. Sin embargo, nunca nadie la ha visto, al menos en los últimos años.

Se han barajado todo tipo de hipótesis: la isla se hundió a causa de un maremoto, desapareció por el calentamiento global, fue dinamitada por la CIA para que EE.UU. tuviera ventajas en lo referente a la propiedad de yacimientos de petróleo en el lugar. Todas las teorías conspirativas pueden ser válidas a la hora de buscar una explicación. Aunque lo más probable es que quizás nunca haya existido, considera el diario 'El País'.

La localización exacta que dan mapas históricos e incluso Google Maps es la siguiente: 100 kilómetros al noroeste de Yucatán; a 22 grados, 33 minutos latitud norte y 91 grados, 22 minutos longitud oeste. Los primeros datos de esta isla surgen a partir de los mapas del siglo XVI, pero también la cartografía del XIX señala a este islote como parte del golfo de México, donde aparece como Bermeja en algunas ocasiones y en otras como Bermejo.

Sin embargo, su presencia en las cálidas aguas mexicanas es un misterio. Para quienes alimentan las teorías conspirativas, la desaparición de Bermeja beneficiaría a EE.UU., ya que cambiaría la distribución limítrofe de las aguas en el golfo. Es por eso que algunos mexicanos creen que detrás de esta misteriosa desaparición están los servicios de inteligencia estadounidenses.

Como consecuencia de la disputa territorial, el gobierno mexicano envió en 1997 una embarcación oceanográfica para determinar su existencia y dar por terminadas las discusiones. Sin embargo, la expedición no pudo confirmar la presencia de la Bermeja en el lugar donde todas las cartografías históricas la situaban.

En 2007 la Universidad Nacional Autónoma de México también envió una expedición para estudiar la zona, pero no encontraron ningún rastro de la isla. Recientemente se llevaron a cabo otras exploraciones, pero con similares resultados.