San Isidro: chica de 16 años abusada contó su calvario

Sigue la conmoción por el caso de la adolescente de 16 años que denunció a su madre y a su padrastro de hacerle vivir una pesadilla. La menor contó todo cuando un compañero le hizo una broma delante de sus compañeros. Los acusados se negaron a declarar.
Viernes 20 de junio de 2014

La adolescente de 16 años que acusó a su madre y su padrastro de ser víctima de maltrato y abuso sexual en San Isidro se quebró en plena clase ante sus compañeros cuando un alumno le hizo una broma.

Entró en crisis y contó el calvario que debió vivir en manos de su familia. Fue contenida por su padre y su psicóloga, quien logró llevarla al relato completo de su pesadilla.

Durante casi una década, padeció abusos sexuales y los acusados son su propia madre, Analía Claudia Ruiz, de 49 años, y su padrastro, Roberto Pérez Jorquera, de 48. Cansada del calvario, en 2011 se había escapado de su casa de Aráoz al 1700, en San Isidro, y terminó albergada en un hogar de menores hasta que se fue a vivir con su padre, en Capital Federal.

Aquella vez, pareció la huida de la adolescente frente a una madre exigente en exceso. Así lo manifestaba vía teléfono el padre de la menor al instituto Cervantes, colegio al que la chica asistía y donde su progenitora era docente. Pero después de que la menor hablara, la historia pasó a ser una víctima de maltrato.

La abogada de su padre, Viviana Barcia, le contó a Clarín: “Empezó a contar que Ruiz la pateaba, la insultaba y le daba mordiscos. Al enterarse, el padre hizo una denuncia por violencia familiar en un juzgado civil porteño”. Fue entonces que el hombre entregó una nota en el Instituto Cervantes en el que informaba sobre la violencia que ejercía Ruíz sobre su hija y su padecimiento.

Agregó que “la escuela sabía y no hizo nada” y se preguntó “¿por qué permitieron que siguiese dando clases?”. Las autoridades de la institución se negaron a responder sobre este asunto conmovedor.

Al parecer, fue sorpresivo este hecho relacionado con la docente: “Analía es una maestra muy popular, es la que todos los chicos eligen para que les entregue los diplomas. Todavía no lo podemos creer”, dijo al matutino una compañera de la chica que pidió reservar su identidad. Contó que la joven fue su alumna, que siempre fue una chica muy reservada pero agregó que su hermano menor (producto de la relación con Pérez Jorquera) “tenía problemas de conducta y hacía dibujos raros, muy violentos”.

El pase de la adolescente a una escuela en Capital se otorgó el 18 de mayo de 2011. Ruiz siguió en su ejercicio como docente hasta el martes al mediodía, cuando salió esposada del colegio ante el asombro de estudiantes, padres y vecinos. Pérez Jorquera fue detenido en su casa de Plumerillos al 1600. La pareja estaba separada.

La justicia informó que Ruiz y Pérez Jorquera están acusados de “abuso sexual agravado y corrupción de menores”, en la causa interviene la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Especializada en la Investigación de Delitos Conexos a la Trata de Personas y Violencia de Género del Departamento Judicial de San Isidro. Permanecen detenidos en la Dirección Departamental de Investigación de San Isidro.

“El padrastro empezó a abusar de ella a los cinco o seis años. Los abusos quedaron reflejados en los peritajes psicológicos y médicos”, indicó Barcia. Y agregó que la chica le había contado a su madre en dos oportunidades lo que pasaba. “Le respondió que se callara, porque ella tenía presión alta y diabetes y que si se moría iba a ser su culpa”, reveló la abogada. En los allanamientos que se hicieron en la vivienda de la maestra y su pareja se incautaron computadoras y discos que contenían material pornográfico relacionado a la investigación. En la causa, la chica denunció además que su padrastro la obliga a presenciar cuando tenía relaciones con su madre.

Las denuncias, que primero fueron por violencia familiar y tras la revelación hecha por la chica en 2013 viraron a abuso y violación de menores, recayeron en distintos juzgados de instrucción de Capital y Provincia. Recién en agosto de 2013, el fiscal Marcelo Fuenzalida y el juez Diego Martínez se hicieron cargo del expediente y comenzaron a investigar.

Los acusados, representados por el abogado Hugo Trindade, se negaron a declarar. Pero permanecen detenidos.