Argentinos coparon Belo Horizonte y todo es una fiesta

En el día de la bandera, los argentinos tiñieron la ciudad con el celeste y blanco como insignia, donde mañana el equipo de Alejandro Sabella buscará sellar la clasificación a los octavos de final del Mundial Brasil 2014.
Viernes 20 de junio de 2014
En el día de la bandera, los argentinos tiñieron con el celeste y blanco como insignia la ciudad de Belo Horizonte, donde mañana el equipo de Alejandro Sabella buscará sellar la clasificación a los octavos de final del Mundial Brasil 2014.

Los argentinos hacen un culto de sus banderas cuando de fútbol se trata y las portan como una suerte de documento de identidad, que les dan un sentido de pertenencia y hacen que se sientan en parte dueños de la fiesta antes, durante y después de un partido.

Todo esto se potencia en una Copa del Mundo, cuando su bandera trasciende las fronteras y flamea en otro país, donde los convierte en protagonistas excluyentes al menos por un instante.

Por eso, en vísperas del partido de mañana con Irán en el estadio Mineirao, no generó sorpresa ver banderas celestes y blancas en distintos puntos de la ciudad de Belo Horizonte y sus alrededores.

Se vieron muchas en el predio deportivo Cidade do Galo, el búnker del seleccionado dirigido por Sabella, ubicado en el municipio de Vespasiano a 21 kilómetros al norte de la capital del estado de Minas Gerais. Y no sólo allí. También aparecieron en las inmediaciones del estadio Mineirao, así como en los barrios de Savassi y Pampulha, los más concurridos por tener una gran cantidad de bares y atractivos turísticos.

Desde temprano, un centenar de hinchas se agolparon en la puerta de Cidade do Galo con banderas identificatorias de Jujuy, Santiago del Estero, Entre Ríos, Rosario, Esperanza, Firmat y Bombal (Santa Fe), Corrientes, Santa Rosa (La Pampa), Córdoba, Mar del Plata, Florencio Varela, Avellaneda, Villa Adelina y Batán, entre otras.

Por la mañana -y hasta el mediodía- el mate y las pavas calentadas con pequeñas garrafas resultaron elementos distintivos en la vigilia argentina entre los hinchas ambulantes, que se instalaron en Brasil sin lugar de estadía fijo.

Cerca de las 12, varios de esos simpatizantes y otros deambularon por las adyacencias del Mineirao de Belo Horizonte en busca de una entrada para el partido de mañana, enfundados en camisetas `albicelestes` y con banderas argentinas a modo de bufanda o capa.

Pero también se apostaron en los alrededores del estadio para alentar a la selección, para ya ir dándole clima al cotejo de mañana en el que si Argentina gana clasificará directamente a los octavos de final.

La cerveza y el fernet-cola, a esta altura la bebida nacional, corrieron por las venas de los hinchas que coparon la ciudad para alentar al seleccionado argentino.

Para mañana está previsto un nuevo "banderazo", tal como sucedió hace una semana en Río de Janeiro.

Y la primera estrofa de la canción "Juguetes Perdidos", de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, una de las bandas de rock más importante de Argentina, pinta de cuerpo entero el sentimiento de los hinchas: "Banderas en tu corazón, Yo quiero verlas!, Ondeando, luzca el sol o no, Banderas rojas! banderas negras! (en este caso celestes y blancas), De lienzo blanco en tu corazón".