Kicillof: "Nosotros pagamos en tiempo y forma, lo de Griesa desconcierta"

El ministro de Economía, Axel Kicillof, volvió hoy a calificar de "desconcertante e insólita" la decisión del juez estadounidense Thomas Griesa de impedir a los bonistas con títulos reestructurados acceder al pago realizado por Argentina.
Sábado 5 de julio de 2014
Además confirmó que una delegación se reunirá ellunes en Nueva York con el abogado Daniel Pollack, el mediador asignado por magistrado para las negociaciones con los fondos buitre.

La comitiva será integrada por el subprocurador del Tesoro de la Nación, Javier Pargament, el secretario de Finanzas del Ministerio de Economía, Pablo López, y al secretario Legal y Administrativo del Ministerio de Economía, Federico Thea.

Pollack reveló que fue el estudio Cleary Gottlieb el que le indicó que una "delegación de alto nivel" del gobierno nacional participará de la reunión agendada para el próximo lunes en la ciudad de Nueva York.

Kicillof, en una conferencia de prensa brindada este mediodía en la que realizó anuncios sobre el programa Precios Cuidados, dijo que "es desconcertante e insólito" el impedimento del juez Griesa a los bonistas para que cobren el dinero correspondiente a las obligaciones de deuda depositadas por el gobierno argentino, y también involucró esta posición a los bancos "que tienen que instrumentarlo".

"Los bonistas reclaman que les den la plata", señaló Kicillof, para luego subrayar que "Argentina pagó en tiempo y forma, depositó como lo hace siempre. Lo que ocurrió después en una situación bastante desconcertante e insólita".

Indicó que "aquellos que tienen que instrumentar el cobro de los bonistas, fueron a preguntarle a juez Griesa si podían pagar bonos con legislación inglesa, e incluso hasta con legislación argentina, como fue el caso del Citibank".

El ministro explicó que lo que hace Argentina, es depositar el dinero correspondiente a sus obligaciones de deuda "en un fideicomiso, que es propiedad de los bonistas".

Así remarcó que "hoy esa plata, depositada la semana pasada, no es de Argentina, sino de los bonistas", y afirmó que "ellos la tenían que cobrar inmediatamente".

Por lo tanto señaló que "los bonistas ya reclamaron a los agentes correspondientes que les den su dinero".

"Nosotros a los bancos que tienen contrato con Argentina, les dijimos `señores vayan y paguen, esto no es ninguna responsabilidad de la Argentina", que no se haya concretado el pago, sostuvo Kicillof.

El ministro se refirió de esta forma a la intimación formal que efectuó el Gobierno para que los intermediarios financieros completen el pago a bonistas, a través de cartas enviadas al Bank of New York y a la caja de valores Euroclear.

En tanto, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, afirmó hoy que "los inversores deben mirar con mucha rigurosidad" y "preocuparse" acerca de cómo funciona un sistema judicial "si un juez decide y altera un contrato en nombre de la ley", al referirse a la decisión de Griesa.

Para Capitanich "muchos funcionarios en Estados Unidos dicen que el Poder Judicial es independiente, pero la verdad es que no es independiente de la acción de los fondos buitre, porque muestra clara parcialidad, y se observa con mucha rigurosidad cómo un juez, a través de un fallo, pretende violar un contrato entre partes".

"Si ese es el sistema judicial de Estados Unidos que dicen que es independiente, que da seguridad jurídica y confiabilidad, entre comillas, a los inversores, la verdad es que es para preocuparse", puntualizó Capitanich en su habitual conferencia de prensa matutina en la Casa de Gobierno.

Asimismo, indicó que "esta disquisición técnica o este eufemismo de pretender considerar default técnico, en realidad es una maniobra promovida por un juez de Nueva York, pero no por la Argentina, que ha mostrado vocación de pago y garantía en el cumplimiento de sus obligaciones", dijo.

La Organización de los Estados Americanos (OEA), en una reunión realizada ayer en Washington, aprobó una declaración de "respaldo a la posición de Argentina en la reestructuración de su deuda soberana", en la que calificó como "esencial para la estabilidad y predictibilidad de la arquitectura financiera internacional, garantizar que los acuerdos alcanzados" sean "respetados".

Estados Unidos no acompañó el documento y pidió agregar una nota al "pie de página" en la que manifestó "que no puede dar apoyo a la declaración y hace notar que el tema sigue su curso en el proceso judicial estadounidense".