Desahogo en cada rincón del país: Argentina pasó a semis tras 24 años

Fue triunfo por 1-0, con un golazo del Pipita. La selección argentina jugó un gran primer tiempo, en el que sacó la diferencia. En la segunda parte se dedicó a defender y salir de contra, lo que alcanzó para terminar los 90 y desatar la locura de los hinchas. La última vez que Argentina se metió entre los cuatro mejores fue en Italia 90.
Sábado 5 de julio de 2014

Argentina volverá a jugar una semifinal de un Mundial tras casi un cuarto de siglo, al vencer a Bélgica 1-0 en un final con sufrimiento seguido de una comunión festiva entre futbolistas y miles de hinchas en Brasilia.

Gonzalo Higuaín volvió a alimentarse con el gol, cuando a los 7 minutos recibió una pelota sucia que venía de Angel Di María, y llenó su empeine derecho para meter su mejor remate en este Mundial y anotar junto a la base de un palo.

Ese gol nutrió a la ilusión de que Argentina tendría un pase holgado a esa semifinal que se le negaba desde Italia 90 y que haría su mejor partido en esta Copa. Efectivamente el primer tiempo fue lo mejor que mostró, porque Lucas Biglia le sirvió mucho a Javier Mascherano y Ezequiel Lavezzi cumplió al pie de la letra su función como volante-delantero por izquierda pese a algunas desprolijidades. Y porque Messi no estaba solo, Higuaín había vuelto.

Di María, el héroe ante Suiza, se quedó sin partido rápido por un tirón en un mulso tras una habilitación magistral de Messi y un rebote en Kompany. Pero el mendocino Enzo Pérez entró como si nada le pesara e hizo un muy buen partido, incluida una recuperación en la etapa final con pase a Higuaín, caño a Kompany y travesaño.

Messi tuvo un gran primer tiempo. Si hasta fue a apurar a Kompany y lo hizo equivocar y allí nació la jugada del gol. Pero en el segundo el rosarino ya no fue el mismo, perdió injerencia en el juego y hasta se perdió sobre el final un mano a mano ante Courtois, poco visto en su ilustre currículum. Su ausencia la sintió enormemente el equipo y el sufrimiento del final en gran parte fue producto de ello.

Bélgica, el invicto desde las Eliminatorias hasta aquí, recién se despertó a los 20 del primer tiempo. Hazard no fue el líder y hasta fue amonestado por bajar a Biglia, Origi estuvo lejos de merecer la titularidad porque cuando entró Lukaku en el segundo el conjunto de Marc Wilmots fue otro.

Si bien no llegó el segundo gol en la etapa inicial, dio la sensación de que Argentina no pasaba peligro y Bélgica era impotente. Apenas un remate de De Bruyne que controló Sergio Romero y un cabezazo de Mirallas fue la única muestra de los belgas. En el segundo tiempo, Argentina fue más parecida a la que se vio en este Mundial, en parte porque Messi no controló la pelota y Bélgica buscó en el pelotazo y el centro su modo de llegar al empate.

La defensa, que había trabajado bien al principio, con Demichelis saliendo hasta la mitad de cancha, en el segundo falló. Tres errores se le contabilizaron al jugador del City. José Basanta la tuvo que pelear en lo alto con Fellaini, el motor de Bélgica en ataque y defensa, y fue Ezequiel Garay el más prolijo, aunque al tapar una pelota Romero logró controlar cuando se metía junto al palo.

El primer objetivo del entrenador Alejandro Sabella, estar entre los cuatro primeros, ya se cumplió. Seguramente irá por otros.

La historia cuenta que Argentina nunca perdió una semifinal de las cuatro que jugó. Por lo pronto, su adversario en la próxima instancia será Holanda.