Djokovic es el nuevo rey de Wimbledon

Domingo 6 de julio de 2014

El tenista serbio Novak Djokovic ganó su segundo torneo de Wimbledon al doblegar al suizo Roger Federer y arrebata al español Rafael Nadal el puesto de número uno mundial.

Djokovic se impuso por 6-7 (7/9), 6-4, 7-6 (7-4), 5-7 y 6-4 en la cancha central del All England Club y conquistó su séptimo torneo grande, igualando así al estadounidense John McEnroe y al sueco Mats Wilander.

El partido fue largo -casi 4 horas-, hermoso y disputado, y vio como se asomaba el Federer de los viejos tiempos. Sus 29 servicios directos ante el mejor restador del mundo lo dicen todo.

Djokovic opuso una fuerza mental admirable, había tenido el partido en la mano en el cuarto set pero lo dejó escapar, y en vez de hundirse -como le ocurrió en sus últimas tres finales del Grand Slam-, se rehizo y volvió al partido para ganarlo.

"Gracias por dejarme ganar", dijo bromeando el serbio al final del partido, antes de elogiar a Federer. "Es el jugador con más éxitos porque siempre saca sus mejores golpes bajo presión", afirmó el serbio sobre su rival de este domingo.

Federer, por su parte, agradeció el apoyo del público. "Me he sentido querido y he disfrutado, hasta el año que viene", afirmó el suizo.

El serbio se embolsó 1,76 millones de libras (2,22 millones de euros; 3 millones de dólares) y el finalista aproximadamente la mitad, 880.000 libras (1,1 millones de euros, 1,5 millones de dólares).

En el primer La igualdad fue absoluta y el set se decidió en el juego de desempate tras varios puntos dirimidos en unos 20 golpes.

En el tie-break, Djokovic desperdició 2 bolas de set tras remontar un 3-0, pero Federer en cambio aprovechó la única de que dispuso.

El primer set había durado 51 minutos, cuatro menos que la final femenina.

En la segunda manga Djokovic quebró el servicio de Federer en el tercer juego y no se llegó al drama del juego de desempate, pero una sombra se cernía sobre el serbio, que tuvo que ser atendido por primera vez de una torcerdura en su tobillo izquierdo.

Los partidos en que dos jugadores andan bien en el servicio, como fue el caso de este, están condenados a decidirse en juegos de desempate, y en el tercer set volvió a ocurrir. Esta vez, fue el serbio el que se lo anotó.

Parecía que Djokovic iba a liquidar el partido en el cuarto set. Pero su rival armó un lío.

Hubo cinco rupturas de servicio, tres para el suizo y dos para el serbio; Djokovic llegó a estar 5-2 arriba, y a disponer luego de una bola de partido con 5-4.

El suizo tenía al público entregado a su causa -salvo el actor Bradley Cooper, que asistía cariacontecido al hundimiento del serbio-, y acabó llevándose milagrosamente el set.

El viento soplaba a favor del suizo pero Djokovic aguantó el tirón y se llevó el quinto.

A sus 27 años, el serbio se convierte en el undécimo jugador de la era profesional en repetir victoria en Wimbledon, una lista que incluye a lo mejor de la historia del tenis, desde los pioneros John Newcombe y Rod Laver, a Nadal, McEnroe (3) o Bjorn Borg (5).

Era sólo la segunda final de un Grand Slam que disputaban Djokovic y Federer, pero la décima teniendo en cuenta todos los torneos.

El suizo y el serbio forman con el español Rafael Nadal y el británico Andy Murray el grupo de los "cuatro magníficos", la vieja guardia que ha dominado la última década del tenis y que ha ganado 36 de los últimos 38 torneos del Grand Slam.

Los dos jugadores se han enfrentado en 35 ocasiones, con 18 victorias para el suizo y 17 para el serbio.

La victoria del serbio impidió que Federer se convirtiese en el primer hombre en ganar ocho torneos de Wimbledon y en el segundo en anotarse en ocho ocasiones el mismo torneo del Grand Slam, algo que Rafael Nadal ya logró en Roland Garros.

El suizo sigue siendo el hombre que más torneos mayores ha ganado, 17, tres más que el estadounidense Pete Sampras y que Rafael Nadal.

La final tenía además una conexión con el pasado. A Djokovic le entrena el exjugador alemán Boris Becker y a Federer el sueco Stefan Edberg, protagonistas de una gran rivalidad en el All England Club a finales de los años 1980.

Ambos disputaron tres finales de Wimbledon, con dos victorias para el sueco y una para el alemán: este domingo Becker se vengó de la mano de su pupilo.