Fútbol-ajedréz: Sabella y Van Gaal desde la táctica

Como dos Grandes Maestros de ajedrez, el DT del seleccionado argentino, Alejandro Sabella, y el holandés Louis Van Gaal hicieron tablas esta noche en San Pablo, en la disputa de una pareja semifinal que se definió en la tanda de penales.
Miércoles 9 de julio de 2014
Todas las teorías conjeturadas en la previa del partido, en relación a las posturas que asumiría uno y otro equipo, quedaron encerradas en las preocupaciones de no entregar ventajas.

El temor a facilitar un escenario irreversible en el juego y consecuentemente en el marcador generó 120 minutos de estudio, en los que ambos cavilaron el movimiento de cada jugador propio y rival como una paciente danza de peones, torres y alfiles.

No hubo jaques en el Arena Corinthians y pudo intuirse desde el inicio en la fría y lluviosa tarde de San Pablo cuando argentinos y holandeses se esperaron, con ánimo de garantizar el resguardo de sus arcos.

Conciente de la astucia de Van Gaal, un DT probado en sabios planteos, Sabella ordenó un esquema táctico 4-4-2 sin proyección de los laterales, con un doble tapón (Lucas Biglia-Javier Mascherano) como primera guardia de la zaga y dos medios externos atentos a sus espaldas.

Los ataque "albicelestes" se libraron con el desprendimiento alternativo de uno de ellos (Ezequiel Lavezzi o Enzo Pérez) más Lionel Messi y Gonzalo Higuaín, los hombres con prioridades netamente ofensivas.

Un equipo corto, compactado en 25 metros, fue lo que pensó Sabella para contener las filtraciones de los temibles atacantes Wesley Sneijder, Arjen Robben y Robin Van Persie.

No quiso Sabella caer en el pecado del DT de España Vicente Del Bosque, que le propuso un golpe por golpe al conjunto naranja y acabó con cinco goles dentro del arco de Iker Casillas en la primera fecha del Grupo B.

No tuvo Holanda resquicio alguno para hacerlo, pues el bloque defensivo de Argentina funcionó a la perfección a tal punto que Sergio Romero sólo tuvo acciones de centros en los 120 minutos de juego.

Van Gaal, en el aspecto de la contención, planteó una estrategia similar a la que le resultó con creces para golear a los últimos campeones del mundo.

Cinco defensores abanicados en todo el frente del campo, con dos laterales de buena salida (Dirk Kuyt y Daley Blind), y un doble cinco (Nigel De Jong y Georgino Wijnaldum) pegajoso sobre Messi.

Aunque con distinto ordenamiento inicial, Argentina y Holanda coincidieron en la propuesta, los recaudos y la falta de audacia para evitar las ingenuidades que pagó un día antes Brasil ante Alemania, en la semifinal restante.

Sin ocasiones de real peligro durante todo el partido, la serie cayó irremediablemente en los penales y en ella, Argentina pateó el tablero para sacar boleto a la final del domingo próximo en Río de Janeiro.