La ofensiva israelí contra Hamas deja más de 100 muertos

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que no cederá a ninguna presión internacional para que ponga fin a la ofensiva militar lanzada por su país en los territorios palestinos de la Franja de Gaza, que elevó hoy a 103 la cifra de palestinos muertos en Gaza.
Viernes 11 de julio de 2014

Un cohete que alcanzó una estación de servicio en el sur israelí causó un gran incendio, mientras en el norte era atacado con cohetes desde el Líbano por primera vez en cuatro días de ofensiva contra Gaza.

Netanyahu dijo en conferencia de prensa que Israel seguirá adelante con su operación militar hasta que el movimiento islamista Hamas y otros grupos palestinos dejen de lanzar cohetes contra Israel, y culpó a los líderes de Hamas por las víctimas de los bombardeos.

El premier dijo que mantuvo "buenas conversaciones" con varios líderes mundiales en los últimos días, incluyendo al presidente estadounidense, Barack Obama, quien ayer propuso mediar en el conflicto, y con gobernantes europeos.

"Ninguna presión internacional nos impedirá actuar con todo nuestro poder", señaló el premier, citado por la página web del diario israelí Haaretz.

Netanyahu dijo que Israel está utilizando un poder de fuego dos veces mayor que el de una operación similar lanzada en 2012. En cuanto a las víctimas civiles, acusó a los líderes de Hamas que "se están escondiendo detrás de los ciudadanos de Gaza. Ellos son los responsables".

Milicianos palestinos del movimiento islamista Hamas y de otros grupos de Gaza dispararon ya más de 550 cohetes contra Israel desde el comienzo de las acciones del Ejército israelí, que por su parte bombardeó unos 1.100 objetivos en el enclave costero, con un promedio de un ataque cada cinco minutos.

El bombardeo más grave de hoy se produjo contra una casa de cuatro pisos en la que vivía un líder del grupo Jihad Islámica en la ciudad de Rafah, en el sur de Gaza, donde murieron cinco miembros de una familia, entre ellos una chica de siete años, en un ataque que destruyó completamente el edificio y varias propiedades aledañas.

Dos bombardeos posteriores en el centro de la franja, gobernada por Hamas, elevaron a 103 la cifra provisional de muertos palestinos desde el inicio de la operación israelí, que también dejó unos 700 heridos, informó el Ministerio de Salud local.

Otros tres chicos, uno de cuatro años, otro de cinco y otro de edad no determinada, murieron en los bombardeos de hoy, agregó la misma fuente, citada por la agencia de noticias palestina Maan.

Milicianos de Gaza, en tanto, continuaron lanzando proyectiles de distinto alcance contra el sur y centro de Israel, incluyendo el aeropuerto internacional de Tel Aviv.

Desde el inicio de la ofensiva, el sistema de defensa israelí Iron Dome interceptó la mayoría de los proyectiles dirigidos contra grandes centros urbanos, aunque algunos lograron esquivarlo.

Las sirenas de alerta volvieron a sonar hoy con frecuencia en todo Israel, incluyendo en la norteña ciudad de Haifa, por primera vez desde el inicio de las actuales hostilidades, pero los cohetes fueron interceptados y no hubo alteraciones del tráfico aéreo.

En un comunicado, el brazo armado de Hamas, las Brigadas Ezzedin Al Qassam, reivindicó el disparo de cohetes contra el aeropuerto y advirtió a las compañías áreas internacionales que deben suspender sus vuelos a Tel Aviv.

Uno de los cohetes disparados desde Gaza alcanzó una estación de servicio de la sureña ciudad israelí de Ashdod y dejó tres heridos, entre ellos uno de gravedad.

El ataque fue el más grave desde que Israel lanzó su campaña de bombardeos masivos en la Franja de Gaza, que según dice busca dar un golpe decisivo a Hamas y detener el disparo de cohetes.

La explosión en Ashdod elevó al cielo negras nubes de humo y dejó varios vehículos carbonizados.

En el norte de Israel, cohetes disparados desde el Líbano cayeron cerca de la frontera, y el Ejército hebreo respondió con fuego de artillería hacia el lugar de donde partió el ataque, dijo el vocero militar israelí teniente coronel Peter Lerner.

El Ejército libanés dijo que tres cohetes fueron disparados contra Israel a las 6 de la madrugada y que los israelíes contraatacaron con 25 bombardeos desde piezas de artillería.

El sur de Líbano es un bastión del movimiento islamista chiita Hezbollah, que peleó varias guerras con Israel. Sin embargo, recientes ataques con cohetes desde el Líbano han sido atribuidos o reivindicados por grupos palestinos.

Hezbollah no está participando de los actuales enfrentamientos.

Desde Ginebra, la máxima funcionaria de la ONU para los derechos humanos, Navi Pillay, definió hoy la situación en Gaza como "una emergencia humanitaria creciente" e instó a Israel a no violar la ley internacional con sus ataques sobre zonas residenciales y viviendas en la Franja de Gaza.

"Recibimos informes muy preocupantes que indican que la mayoría de las víctimas civiles, incluidos niños, ocurrieron como resultados de bombardeos sobre casas", dijo Pillay, que agregó que tales informaciones "levantan muchas sospechas sobre si Israel cumple la ley internacional".

El teniente coronel Lerner dio que el Ejército israelí está haciendo todo lo posible para evitar víctimas civiles. "El Ejército de Israel usa sus armas para defender a los civiles. Hamas usa a los civiles para defender sus armas", declaró.

También hoy, el jefe del Ejército israelí, general Beny Gantz, aseguró que una invasión terrestre de la Franja de Gaza ya está lista y sólo resta la decisión política para iniciarla.

Esta opción podría multiplicar de manera dramática los muertos civiles palestinos y también poner en gran riesgo a los soldados.

Israel ya movilizó a 30.000 reservistas para reemplazar a las tropas regulares que deberían ser enviadas a Gaza.

Durante una invasión terrestre en 2009, cientos de civiles murieron, y tanto Hamas como Israel fueron acusados de crímenes de guerra en un informe de la ONU.