Inició la sexta cumbre de los BRICS

La mirada hacia "otros países emergentes de América Latina, Africa y Asia" estuvo presente en cada una de las propuestas que Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica debatieron en el primer día de la Cumbre.
Lunes 14 de julio de 2014
Los países que integran el bloque Brics dieron hoy comienzo a su sexta cumbre, en la ciudad brasileña de Fortaleza, donde además de avanzar en los acuerdos para la creación de un Banco de Desarrollo y un fondo de contingencia, puntualizaron la decisión política de ir hacia una mayor apertura hacia el resto del mundo emergente.

Así, tanto en el financiamiento que otorgará el Banco de Desarrollo, como en la posibilidad de participar del mismo; en la ayuda que prestará el fondo de contingencia, y en la apertura de nuevos negocios que facilitará el Consejo Empresario, estuvo siempre presente que no será solo para los Brics, sino para "otros países emergentes".

Es en este marco que el miércoles, los presidentes de los países del grupo se reunirán en Brasilia con sus pares de la Unión Sudamericana de Naciones (Unasur), encuentro al que asistirá la jefa de Estado Cristina Fernández de Kirchner.

Dentro de la misma impronta aperturista, el presidente ruso, Vladimir Putin, sostuvo que "Rusia valora el deseo del gobierno argentino de unirse al Brics", y aseguró que "es muy posible establecer relaciones de alianza estratégica, en los aspectos de política internacional, economía y finanzas".

Asimismo, remarcó a la agencia rusa Itar Tass que "no hay criterios rigurosos para que un Estado se una al Brics", y precisó que "la decisión se toma individualmente".

Hoy fue el turno de los ministros de Comercio y de Economía, de los presidentes de los bancos centrales, y de los empresarios de los cinco países socios, quienes avanzaron en los acuerdos cuyo cierre se anunciará mañana, cuando se reúnan los jefes de Estado de Brics.

El Banco de Desarrollo tendrá un capital de 100.000 millones de dólares, aunque arrancará con 50.000 millones, correspondientes a los aportes en partes iguales que realizará cada uno de los Brics.

Sin embargo, "otros países emergentes", podrán también ser accionistas del Banco, previa aprobación de los Brics, quienes tendrán el control accionario de la entidad, que nunca será inferior a 51 por ciento.

La institución estará destinada a otorgar financiamiento, garantías y hasta a participar en proyectos de infraestructura y de sustentabilidad, "no solo en los Brics sino también en países en desarrollo".

La sede del Banco estará en la ciudad china de Shangai, y la Presidencia en los primeros cinco años recaerá en manos de Brasil, aunque se rotará cada lustro entre los miembros controlantes.

El ministro de Economía de Brasil, Guido Mantega, sostuvo que el Banco es una respuesta "necesaria" a las reformas del Fondo Monetario Internacional (FMI) que "no fueron implementadas".

"Queremos fortalecer el FMI y estamos trabajando para eso. Solo que nos fue prometida una reforma que hasta ahora no se realizó", destacó Mantega en declaraciones al diario Folha de San Pablo.

Subrayó que "el Nuevo Banco de Desarrollo va a financiar no solo a los Brics, sino también a otros emergentes".

"Tenemos un Banco de Desarrollo dirigido por los Brics que también va a ayudar a desarrollar a países de Africa, Asia y América latina", afirmó Mantega.

Por su parte, el Fondo Contingente de Reservas tendrá un monto inicial de 100.000 millones de dólares, y constituirá una línea de defensa adicional para los Brics, ante un eventual escenario de dificultades en sus balanzas de pagos.

Del total de reservas, 41.000 millones las aportará China, 18.000 millones pondrán, cada uno, Brasil, India y Rusia; y los 5.000 millones restantes, Sudáfrica.

En sintonía con el espíritu aperturista de esta Cumbre hacia el resto del mundo en desarrollo, más de 700 empresarios de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica propusieron la institucionalización
del Consejo de Negocios de Brics para facilitar el comercio intrabloque y "con otros países emergentes".

El director ejecutivo de la brasileña Marco Polo y miembro del Consejo Empresarial de Brics, Rubens de la Rosa, aseguró que este órgano "debe ser una herramienta para hacer negocios entre los países del bloque, pero también con otros emergentes".

También remarcó que los empresarios pedirán a los presidentes de los países de Brics que "el intercambio comercial se realice en las monedas de cada economía", y remarcó que "eso disminuirá los costos de la transacción".

Por otra parte, el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, Mauro Borges, precisó que durante el encuentro con sus pares de Brics, quedó de manifiesto "la preocupación por el lento proceso de recuperación de la economía mundial que repercute en el crecimiento de la actividad y en los flujos de comercio".

Borges también puso de relieve que los ministros se comprometieron con mantener "principios de comercio abierto, reglas establecidas y precisas", y estimó su cumplimiento es "vital para la creación de empleo y un crecimiento fuerte, sustentable y equilibrado".

La Cumbre no estuvo exenta de la protesta social, y unos 3.000 integrantes del Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST) de Brasil bloquearon la carretera BR 222, contra la amenaza de desalojo de más de 400 familias que ocupan desde el 4 de julio último un terreno abandonado en el barrio Paupina.