No ven “chance” de que el litigio con los fondos buitres se trate en La Haya

"Para que la Argentina pueda tener un caso ahí, Estados Unidos debería aceptar la jurisdicción y eso no creo que vaya a ocurrir", dijo el exfiscal jefe de la Corte Penal Internacional.
Lunes 4 de agosto de 2014
El exfiscal jefe de la Corte Penal Internacional (ICC), Luis Moreno Ocampo, afirmó hoy que no ve "ninguna posibilidad" de que la Corte Internacional de Justicia de La Haya tome una denuncia de la Argentina en el marco de la disputa con los fondos buitre.



"Para que la Argentina pueda tener un caso ahí, Estados Unidos debería aceptar la jurisdicción y eso no creo que vaya a ocurrir", dijo el exfiscal y agregó que no ve "ninguna chance" para que el país pueda dirimir el conflicto en ese tribunal.



En declaraciones a Radio Nacional Rock, Moreno Ocampo explicó que "La Haya resuelve sobre decisiones de Estados" y "no es una Cámara de Apelación de un Juez Nacional" en la que Argentina podría denunciar el fallo del magistrado neoyorquino Thomas Griesa.



El Gobierno alista una contraofensiva judicial para elevar la batalla con los fondos buitre a la Corte Internacional de la Haya, estrategia con la que intentará poner fin a una demanda que considera injusta aunque lo expondrá a un enfrentamiento directo con los Estados Unidos.



Pero para Moreno Ocampo podría ser un tema a tratar por la Organización Mundial del Comercio (OMC) que dirime cuestiones de este tipo, aunque ese organismo multilateral "tampoco puede intervenir sin la decisión de los Estados Unidos y menos en un caso como este dónde ya hay un juez interviniendo".



Para ir a la Haya la Argentina y Estados Unidos deberían ponerse de acuerdo y en la Casa Rosada especulan con presionar - vía ONU- a la gestión de Barack Obama, quien enfrenta desde el inicio de su gestión un durísimo conflicto político con la mayoría conservadora de la Corte Suprema estadounidense, que respaldó a Griesa.


La administración de Cristina Kirchner acusa a la Justicia estadounidense de mala praxis y antes de ir a la Haya pasará por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con el objetivo de obtener apoyo y forzar a la primera potencia mundial a que acepte dirimir el llamado "juicio del siglo" en ese tribunal.