Facturas de gas llegan con subas mayores al 300%

Para no quedar alcanzados por los aumentos, los usuarios de Capital y el conurbano debían reducir 20 por ciento el consumo en el último bimestre, pero las bajas temperaturas lo hicieron casi imposible. En el 60% de los hogares las facturas pasaron de $142 a $290.
Sábado 9 de agosto de 2014
Las tarifas de gas llegaron en el último bimestre con fuertes aumentos de hasta el 300%, por lo que miles de usuarios peregrinan a diario por las sucursales de las distribuidoras para pedir que les repongan los subsidios eliminados por el gobierno.

La necesidad de reducir las importaciones de combustibles en medio de una sequía de divisas se transformó así en otro golpe al bolsillo en un escenario inflacionario.

Se estima que ya unos 100 mil usuarios iniciaron el trámite para solicitar que les devuelvan los subsidios, aunque muchos no tendrán suerte en sus reclamos.

Uno de los sectores que más reclaman es el de los jubilados y pensionados, también afectados por los incrementos.

Para no quedar alcanzados por los aumentos, los usuarios de Capital y el conurbano debían reducir 20 por ciento el consumo en el último bimestre, pero las bajas temperaturas lo hicieron casi imposible.

En este escenario, unos 10 mil usuarios se presentan a diario en sucursales de las distribuidoras Metrogas y Gas Natural Fenosa y deben hacer largas colas para consultar e intentar encontrar una manera de ser exceptuados de pagar la tarifa con cifras tan elevadas.

El aumento depende del caso, puesto que hay diferentes categorías de usuarios, que varían por el consumo de cada uno. En promedio, por ejemplo, para quienes consumen hasta 500 metros cúbicos anuales, categorizados como R1, y representan al 60 por ciento de los usuarios, las facturas pasaron de $142 a $290, lo cual implica un ajuste del 104%.

En cuanto a la categoría R2, integrada por aquellos que consumen de 500 a 1.000 metros cúbicos anuales, la suba fue de 202% y, en ese caso, se pasó de pagar $340 en marzo a $1.030 en la última factura.

Para los residenciales categoría R3, que son quienes consumen más de 1.000 metros cúbicos por año, pasan de gastar unos $2.400 anuales a $10.084, lo que equivale a costos de $1.600 promedio en la tarifa, por lo que, en ese caso, el aumento sería del 320%.


Cómo se pueden atenuar los costos del gas.

A la hora de buscar caminos para abaratar las cifras de las tarifas del gas, que depende del caso, pueden hasta superar los $1.000, el usuario puede evaluar diferentes alternativas para escapar a los aumentos del servicio.

El cliente podrá recibir facturas de menores montos si reúne algunos de los requisitos para conservar el subsidio o si opta por prescindir del gas importado.

En el primer caso, hay dos alternativas para conservar la subvención estatal, como ahorrar más de 20% de metros cúbicos con relación al mismo período del año pasado.

Por otro lado, aquellos usuarios que tengan una enfermedad crónica, perciban como único ingreso el equivalente a un haber mínimo, cuente con pensiones no contributivas, sea beneficiario de algún plan social, sea discapacitado, posea ingresos familiares insuficientes para afrontar el pago de la tarifa plena, esté excento del pago de ABL, o viva de modo precario, son algunos de los casos que podrán considerados exceptuados.

Más allá de esas opciones, para conservar el subsidio, si un ciudadano no cuenta con ninguna de esas características puede elegir acudir a la oficina comercial del servicio y solicitar la quita del gas importado, lo cual puede abaratar de modo notable los costos, aunque esa disminución variará de acuerdo al consumo del cliente.