Romagnoli se despidió como el más ganador

Jueves 14 de agosto de 2014
El "Pipi", de 33 años, jugará las próximas dos temporadas en el Bahía de Brasil, con el que firmó contrato antes de lograr su quinto título en San Lorenzo, que cerró su segunda etapa en el club.

Con 17 años apenas, debutó en la Primera División de San Lorenzo durante el Apertura 1998 cuando Oscar Ruggeri asumió la dirección técnica y le dio lugar a los jóvenes de la cantera formados por Roberto Mariani.

De físico escuálido, se convirtió al año siguiente en un factor de desequilibrio para el equipo a fuerza de gambetas y velocidad pero también por su visión de juego.

En 2001 llegó su año consagratorio. En el primer semestre, fue el conductor de San Lorenzo para el título del Clausura, al mando del entrenador chileno Manuel Pellegrini, y tras esa conquista se consagró campeón del Mundial Sub 20 celebrado en Argentina. También formó parte del equipo que ganó la Copa Mercosur 2001, primer título internacional del club.

Dirigido por Rubén Darío Insúa, Romagnoli mostró un alto nivel en 2002, ya con un mayor grado de madurez en su juego, y fue figura del equipo campeón de la Sudamericana, con un recordado golazo en la primera final ante Atlético Nacional de Medellín.

Poco después llegarían las primeras lesiones de rodilla (la derecha le fue operada tres veces) y la oportunidad de venta en 2004 al Veracruz de México, que fue un salto previo a su estadía en el Sporting de Lisboa (2006-2009). # A mediados de 2009 regresó a San Lorenzo en coincidencia con el inicio de una dura etapa deportiva e institucional, en la que tuvo raleada participación dentro de la cancha por su frágil estado físico.

Pese a sus dificultades, "Pipi" apareció en los momentos más difíciles cuando San Lorenzo debatía su categoría en Primera División en la temporada 2011-2012.

Al inicio de la temporada siguiente, Romagnoli se rompió los ligamentos de la rodilla izquierda, en la que nunca había sido intervenido, durante un partido con Belgrano en Córdoba.

Tras una extensa recuperación, alcanzó su mejor condición física desde el retorno bajo la dirección técnica de Juan Antonio Pizzi y fue campeón del Inicial 2013, su cuarta estrella en Boedo.

En plenitud, Romagnoli apostó por la Libertadores, el anhelo de toda la vida para los hinchas de San Lorenzo. Postergó su traspaso al fútbol brasileño para jugar la recta final de la Copa luego del Mundial FIFA 2014 y esta noche, ante un Nuevo Gasómetro repleto, se transformó en leyenda "azulgrana".