El hombre que mantuvo 7 horas de rehén a su ex murió baleado por el GEOF

El hecho comenzó a las 19 del miércoles y terminó a las 2, cuando los efectivos del grupo de élite de la Policía Federal (PFA) irrumpió en el local, ya que el agresor mantenía una actitud "extremadamente riesgosa" para la mujer.
Viernes 29 de agosto de 2014
Una fuente policial explicó que luego de seguir el protocolo aprobado por el Ministerio de Seguridad de la Nación para este tipo de hechos se dispuso "neutralizar" al captor "con el último recurso establecido", o sea el disparo mortal.

En la resolución de la toma de la rehén también intervino el personal del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Criminal de Instrucción 3 porteño y la secretaría 110 a cargo María Cecilia Perzán, quien se presentó en el lugar y supervisó la acción policial.

De acuerdo al vocero, durante le negociación con el experto del GEOF, el hombre solicitó cocaína, marihuana y una bandera de un equipo de fútbol.

En esos momentos, la conducta del atacante "era sumamente errática y peligrosa por cuanto blandía su arma, le apuntaba a la rehén en su cabeza y en dirección a los policías y edificios de la zona", añadió el informante.

Para los policías, el agresor evidenció una conducta "extremadamente peligrosa" ya que además de apuntar su arma de fuego con una mano, con la otra apoyaba un cuchillo en el cuello de la ex pareja, por lo que los efectivos, "tras las consultas de rigor", avanzaron en lo previsto en el protocolo para "proteger la vida del rehén y de terceras personas".

Uno de los efectivos del GEOF efectuó un "disparo táctico que impide una acción refleja del agresor, quien cayó desvanecido y murió en el lugar".

En tanto, la víctima fue rescatada y luego trasladada al Hospital Fernández por personal del Servicio de Atención Médica de Emergencias (SAME), cuyo director, Alberto Crescenti, también estuvo en el lugar.

Según los pesquisas, la mujer atendía el maxiquiosco cuando fue abordada por quien había mantenido con ella una relación de pareja y, al parecer, tenía antecedentes por violencia de género. Durante las horas de negociación, la PFA montó tres anillos perimetrales alrededor del comercio, por lo que los vecinos del barrio sólo pudieron ingresar a sus respectivos domicilios acompañados por un efectivo de la fuerza.