Oscar Pistorius no es culpable del asesinato de novia

El atleta paralímpico fue "negligente" pero no cometió un asesinato premeditado. Se pone fin a un proceso que comenzó el 3 de marzo donde el deportista aseguró haber disparado a Reeva Steenkamp al confundirla con un ladrón.
Jueves 11 de septiembre de 2014
Las acciones de Oscar Pistorius fueron "negligentes" la noche en que mató a Reeva Steenkamp, dijo la juez al comenzar a leer su veredicto por el caso que se resolverá finalmente el viernes.

La conclusión de la juez Thokozile Masipa sugiere que ella lo podría encontrar culpable de "homicidio culposo". Antes había dicho que el atleta sudafricano no es culpable de "asesinato" y no mató intencionalmente Steenkamp.

La evidencia sugiere que Pistorius realmente creía que su novia Reeva Steenkamp todavía estaba en su dormitorio, y que la persona en el cuarto de baño era un intruso, aunque eso es irrelevante para el caso, dijo Masipa.

El atleta lloraba mientras la juez comenzó a leer el extenso veredicto.

El juicio por la muerte de Steenkamp comenzó hace seis meses, lo que atrajo la atención del mundo con detalles gráficos de cómo ocurrieron los disparos contra Steenkamp.

Antes de que la juez rechazara la acusación de asesinato premeditado, cuestionó el motivo de los disparos "no uno... sino cuatro tiros" antes de haber buscado a su novia.

Sin embargo, dijo, la intención de disparar no significa necesariamente la intención de matar.

"El tribunal está convencido de que en el momento pertinente, el acusado podía distinguir entre el bien y el mal" y actuar en consecuencia, dijo.

Poco antes, Masipa puso en duda las declaraciones de los testigos, y dijo que cree que los testimonios estuvieron influenciados. Dudaba de los testigos del Estado, diciendo que estaban entre dormidos y despiertos la noche del asesinato, el 13 de febrero de 2013.

"La tecnología es más fiable que la percepción humana y la memoria humana", dijo.

La juez dijo que las lesiones a la víctima eran “inmediatamente incapacitantes", y dijo que creía que un grito escuchado por testigos la noche del asesinato era de Pistorius, no de Steenkamp.

Masipa parecía aceptar la línea de tiempo de los acontecimientos que presentó la defensa, en la que los disparos vinieron primero, y luego el grito que pudo haber sido de Pistorius.

Refutó algunos aspectos del caso del estado: el hecho de que Steenkamp tomó su teléfono y se encerró en el baño al parecer por temor por su seguridad, mensajes telefónicos entre la pareja que mostró algunas peleas, así como su estado estomacal.

Los padres de Steenkamp, Barry y June Steenkamp, estaban tristes e inexpresivos unas cuantas filas detrás del acusado en el juicio por el asesinato de su hija. Su padre bajó la cabeza al oír acerca de las heridas mortales de su hija.

Los tíos y hermanos de Pistorius también asistieron a la audiencia en la sala llena.