Lo que hay que saber al colocar una cámara de seguridad

Viernes 19 de septiembre de 2014
La video vigilancia llegó para quedarse. Más allá de las cámaras de monitoreo público, esta tecnología conquistó también el ámbito privado: hoy son muchas las personas que adquieren cámaras para la protección de sus hogares, empresas y locales comerciales.

En el último tiempo, las cámaras de seguridad han experimentado una notable evolución: desde aquellos primeros modelos de imagen monocromática y cierta lentitud, actualmente las cámaras transmiten en tiempo real y a todo color. Incluso, en condiciones adversas, existen tecnologías con una excelente definición en imágenes nocturnas y entornos de niebla o lluvia.

Sin embargo, es importante destacar un punto central: la ubicación de las cámaras debe tener en cuenta ciertos aspectos para que el sistema sea realmente efectivo. De nada sirve contar con la última tecnología si no se consideran ciertas recomendaciones esenciales relacionadas con el uso que se le va a dar a la cámara.

1. Altura: las cámaras para uso corporativo requieren una menor altura que las de uso residencial. Esto tiene que ver con el tránsito de gente: mientras el uso residencial indica que generalmente van a ser personas conocidas las que ingresen a la casa y requiere un monitoreo general del espacio, en las empresas es mucho mayor el ingreso de personas y generalmente se necesita ver más en detalle. Por este motivo, en el caso de los hogares, lo correcto es ubicar la cámara entre los 3 y 4 metros mientras que –en el caso de las empresas- se aconseja ubicarlas un poco más abajo.

2. Angulo de visión: es importante evitar un ángulo de visión elevado ya que -cuanto más elevada sea la perspectiva- más complicado es reconocer los rostros y visualizar detalles.

3. Visibilidad: es importante colocar las cámaras en espacios abiertos y no escondidas en lugares donde se dificulte la transmisión clara de las imágenes.

4. Evitar los reflejos: cuidado con la contraluz y los reflejos al momento de colocar una cámara. En exteriores, es importante tener en cuenta que la luz del sol experimenta variaciones durante el día y que hay que evitar que impacte de manera directa en la cámara porque puede afectar el sensor de imagen. Lo mejor es colocar la cámara de tal manera que el sol brille por detrás.

5. Iluminación en interiores: más allá de las recomendaciones respecto a los reflejos en las cámaras de exterior, en el caso de las cámaras de interior se debe tener en cuenta la iluminación del espacio y añadir focos de luz si fuera necesario para favorecer las condiciones necesarias para captar imágenes con nitidez.

6. Elegir la cámara según la necesidad: actualmente existen múltiples modelos de cámaras que permiten adaptarse a distintos objetivos: domos, cámaras fijas, cámaras con visión nocturna o para condiciones climáticas adversas, etc son algunos de las funcionalidades de las cámaras modernas.

7. Interior – exterior: no cualquier cámara es ideal para cualquier ubicación. A la hora de adquirir uno de estos dispositivos hay que tener en cuenta dónde se lo va a colocar. Aquellas cámaras diseñadas para el exterior regulan la cantidad de luz a la que se expone el sensor y cuentan con una protección para afrontar la exposición a la luz solar y las condiciones climáticas.

8. No olvidar las ventanas: un inconveniente bastante de común y de fácil resolución ocurre cuando se intenta captar la imagen de un objeto que se encuentra delante de una ventana. La mejor manera de evitarlo es modificar el entorno utilizando plantas y cortinas, o añadiendo iluminación frontal.

9. Resguardar el centro de monitoreo: es mejor tener la computadora desde donde se monitorean las cámaras fuera de la vista y del acceso del público.

10. Señalética: tener cámaras a la vista ayuda a disuadir posibles delitos. También la cartelería (“Por su seguridad, lo estamos filmando”, “Este local no dispone de dinero en efectivo”, etc.) contribuye a reforzar ese objetivo.

* Cristian Giugliano - Gerente de una empresa dedicada a la seguridad