Gobierno crearía un "Cedín Petrolero" para Vaca Muerta

Viernes 26 de septiembre de 2014
La Comisión Nacional de Valores estudia crear un instrumento financiero que permita volcar el ahorro en pesos y en dólares de los argentinos al desarrollo de los hidrocarburos no convencionales, eludiendo las restricciones para acceder al financiamiento externo. Aún no están precisadas las características del proyectado bono. Aunque si está en marcha la decisión de diseñarlos con miras a propiciar la repatriación de divisas, un paquete de dinero que suma más de u$s 183.753 millones.

La idea fue reconocida por Héctor Helman, director de la Comisión Nacional de Valores en la primera de las dos jornadas del World Shale Oil & Gas: Latina America Summit 2014, que hasta hoy se realiza en Buenos Aires, bajo la organización de Y Tec, la división tecnológica de YPF.

La información de que dipone la CNV asegura que las reservas probadas de hidrocarburos no convencionales -localizados a mayor profundidad y que requieren una tecnología más onerosa para su extracción- permitirían multiplicar por nueve las de petróleo y por treinta las de gas. Pero sólo para desarrollar Vaca Muerta, el yacimiento más prometedor hasta el momento, se necesitan no menos de 10 mil millones de dólares por año.


Para Alejandro Vanoli, titular de la Comisión, el ahorro doméstico bien puede ser un recurso para costear ese emprendimiento, si existe la herramienta apropiada para vehiculizarlo. Entre depósitos, inversiones en el mercado de capitales y títulos públicos, los ahorristas locales suman el equivalente a algo más de 150 mil millones de dólares. A este paquete hay que añadirle los casi 184 mil millones en activos extranjeros, de los cuales sólo 10 mil millones corresponden a depósitos bancarios. Una opción que da un interés muy inferior al rendimiento que podría tener el nuevo título petrolero.

La idea fuerza de la iniciativa oficial es que existe un volumen suficiente de ahorro doméstico como para sostener el desarrollo energético y, de esta manera, eventualmente prescindir del esquivo financiamiento externo.

Aún no está resuelto cómo sería el bono, eventual anzuelo tanto para el inversor minorista como para el institucional. Entre las ideas en danza están la de vincularlo a la producción, de modo tal que su rendimiento tenga un componente variable.

Tampoco se determinó si supondrá un blanqueo, para evitar que quien destine sus dólares al proyectado papel se vea obligado a tributar por los fondos que no declaró con anterioridad. Pero difícilmente pueda convocarse a los tenedores de dólares en negro sin esa prerrogativa, que asimilaría el nuevo instrumento al Cedin, título lanzado para las inversiones inmobiliarias.

Hasta que Argentina no solucione el pleito con los holdouts tendrá grandes dificultades para conseguir financiamiento desde el exterior. Al mismo tiempo, el cepo cambiario desanima a las empresas extranjeras y por ello una de las condiciones para arrimarlas es permitirles superar ese corsé y girar divisas con libertad.

Este y otros puntos están contemplados en el proyecto para modificar la ley de Hidrocarburos que la Nación intentó consensuar con las provincias petroleras. La iniciativa tiene como objetivo prioritario seducir inversiones y por ello habilita a exportar sin retenciones y disponer libremente de los dólares que genere esa operación a quienes encaren proyectos desde 250 millones de dólares, un límite inferior al que dispone el actual decreto en vigencia para la promoción de inversiones en el área.

“En términos generales, no existen restricciones en la Argentina (para girar dividendos), más allá de las negociaciones puntuales sobre el ritmo de esas repatriaciones… Estas cosas se están contemplando en el nuevo esquema regulatorio”, aclaró Vanoli ante la pregunta que desde el auditorio del evento formuló un extranjero sobre las dificultades que puede enfrentar una compañía foránea a la hora de recuperar el capital invertido.

Según las estadísticas locales e internacionales, Argentina ocupa el segundo lugar en el ranking mundial de reservas de gas y el cuarto en las de petróleo. Du desarrollo no sólo permitiría sustituír íntegramente las importaciones energéticas, principal causa de la migración de dólares, sino que habilitaría recuperar el estatus de país exportador.

Alex Valdés, el director provincial de Hidrocarburos y Energía de Neuquén, destacó ayer el rápido crecimiento de las inversiones en esa provincia, donde está el corazón de Vaca Muerta: este año, los recursos sumarán unos 5000 millones de dólares, contra los 760 que se contabilizaron en en el año 2009.

Gran parte de ese dinero se canalizó a través del mercado de capitales y fue prioritariamente absorvido por las colocaciones de deuda de YPF, por ahora la única compañía que está produciendo shale oil y shale gas. Según estimaciones no oficiales, a fin de año el 10% de la producción de la firma comandada por Miguel Gallucio corresponderá a esta clase de hidrocarburos.