Marino, condenado por violar a su hija: está preso en Batán

El hombre, que abusó de su hija entre los 13 y 17 años, había sido condenado a 14 años. Pero el fallo causó polémica porque en un principio le había otorgado la prisión domiciliaria.
Viernes 26 de septiembre de 2014

El destituido suboficial de la Armada Marcelo Girat, condenado a 14 años de prisión por abusar de su hija Rocío durante cuatro años, fue trasladado hoy a la cárcel de Batán luego de revocársele la prisión domiciliaria.

El ministro de Justicia bonaerense, Ricardo Casal, informó que el exsuboficial quedó alojado en el penal para cumplir la condena que recibió por parte del Tribunal Oral Criminal N° 3 de Mar del Plata.

El Tribunal, por decisión de los jueces Juan Manuel Sueyro y Fabián Riquert, decidió revocar el beneficio del arresto domiciliario que se le había otorgado

El fiscal Eduardo Amavet aseguró que la medida "no es un alivio personal", sino que es "un alivio para toda la sociedad", consignó el sitio web 0023.com.ar

El propio Girat fue quien reconoció que le era de imposible cumplimiento la medida de arresto domiciliario, pues estaba en peligro la seguridad de su entorno a raíz de la furia que descargaron los vecinos contra la propiedad a la cual él había sido trasladado tras recibir ese beneficio.

En base a los propios dichos del acusado y a que no cuenta con ingresos con los cuales garantizar el arresto domiciliario, el fiscal pidió la revocatoria.

El exsuboficial fue condenado por el Tribunal pero como su defensa presentó un habeas corpus, fue la Cámara de garantías en lo penal de Mar del Plata la que le concedió el arresto domiciliario.

"El arresto domiciliario es lo que más controversia generó. Al decidir, los jueces deben comprender el impacto de esa decisión", criticó el ministro Casal.

Girat, militar de contrainteligencia de la Armada, abusó de su hija entre los 13 y 17 años y por esto el Tribunal en lo Criminal lo condenó a 14 años de prisión por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo.

Tras ser condenado, se le concedió a Girat el arresto domiciliario lo que provocó indignación, incluso en una vivienda del barrio Jorge Newbery donde cumplía detención y en donde un vehículo estacionado en el lugar fue prendido fuego por los vecinos.

"Toda la vida le tuve miedo. Él se equivocó porque decía que era igual a mi mamá, y ella tiene una personalidad más callada, yo le decía basta porque voy a hablar, hasta le dije que lo perdonaba pero que me libere, pero siguió" con los abusos, relató Rocío ante una señal de noticias.

"Le deseo que Dios lo acompañe, no le tengo miedo, no le tengo rencor. Yo voy a salir de esto, sentí alivio cuando me enteré que iba preso", agregó la joven, acompañada de su mamá, Viviana, quien aseguró que también supo tenerle "miedo" a Girat.