Kicillof no espera "nada" de nueva reunion con Pollack

Domingo 12 de octubre de 2014
El ministro de Economía Axel Kicillof dijo que no espera "nada" de la nueva reunión convocada para esta semana con Daniel Pollack, el mediador designado por el juez Thomas Griesa, en el litigio con los holdouts.

Además, ratificó que "hoy la oferta disponible" de parte del gobierno argentino "es un canje de bonos en las mismas condiciones de quita, plazos y tasas que las que recibieron quienes ingresaron al canje".

"De la mesa de Pollack no se puede esperar nada. Le pedimos al juzgado que colabore para buscar una solución. Que convoque una reunión con todos los acreedores que no entraron al canje: buitres y holdouts. No puedo negociar sólo con el más malo de todos. No hay un impedimento legal para que Griesa convoque al 7,6 por ciento de acreedores que no participaron. Esto no se arregla sólo con Paul Singer. Insisto, en la mesa de negociación tienen que estar todos", planteó Kicillof.

El ministro sostuvo que "la sentencia a favor de los buitres es imposible de cumplir, tiene graves errores técnicos y además es ilegal, porque embargó fondos de terceros, los bonistas".

En ese marco, Kicillof ratificó en una entrevista concedida al diario Página 12 que "cualquier solución a la disputa debe contemplar al 7,6 por ciento de los holdouts, sean o no buitres".

Consultado sobre si el gobierno iniciará un diálogo con los fondos buitre para alcanzar un acuerdo diferente del canje, enfatizó que "los privados que fueron a hablar con los buitres rebotaron como una pelota, porque ellos tienen la sentencia de Griesa que les da muchísima fuerza". "Es demasiado poder para el peor de todos. Y lo están ejerciendo. Argentina no puede involucrarse, pero si cualquier privado hace sus cálculos y quiere negociar, bienvenido sea. Hoy la oferta disponible es un canje de bonos en las mismas condiciones de quita, plazos y tasas que las que recibieron quienes ingresaron al canje", remarcó.

Kicillof subrayó que "los que evidenciaron una conducta intransigente y no negociadora son los buitres", y manifestó que no sabe "si el 1 de enero" cuando vence la cláusula RUFO "cambian su posición y negocian de buena fe o si siguen con una posición intransigente".

"Si lo que quieren es utilizar el poder que les dio la sentencia del juez, no hay posibilidad de solución. Depende más de ellos que de nosotros", advirtió.

En este contexto, aseguró que "hoy el sistema financiero internacional está bajo una reforma por el caso argentino" en materia de reestructuración de deuda soberana.

"Nosotros planteamos que el accionar de los buitres no sólo afecta el futuro, sino que afecta el presente y el pasado. La demostración argentina de que el juez Griesa desvirtuó las cláusulas de los bonos llevó a que el propio Fondo plantee la necesidad de modificar esos términos hacia adelante", señaló.

En otro orden, explicó que, "en el marco de maniobras especulativas, el Gobierno decidió reforzar los controles sobre entidades financieras y bancarias", al referirse a los cambios recientes en el Banco Central, al tiempo que sostuvo que "Argentina no tiene vedado el acceso al crédito externo, pero ha decidido no tomarlo".

Asimismo, volvió a negar un cortocircuito con el FMI a raíz de los pronósticos del organismo que prevén para Argentina una caída de su PBI de 1,7 por ciento para este año, y una retracción de 1,5 por ciento para 2015.

"El FMI se basó para sus pronósticos sobre Argentina en los datos del primer trimestre. Los modelos de estimación de ese organismo fallan siempre. Lo reconoció la propia Christine Lagarde. No hay ningún cortocircuito con el Fondo, y los directivos nos dijeron que iban a revisar los datos", señaló.

De todos modos, recalcó que "sobre los países que son amigos de las recetas del Fondo siempre son optimistas y sobre los que no, son pesimistas. Por eso deben retractarse. Todas las ideas del FMI para mejorar la economía son muy malas y fracasaron".