Violento secuestro a Lautaro Acosta, jugador de Lanús

Lautaro Acosta, uno de los mejores jugadores del Grana, estaba a segundos de ingresar a un cumpleaños cuando fue abordado por los delincuentes que lo capturaron ni bien bajó de su auto. "Me secuestraron durante media hora, querían llevarme a la villa" especificó el Laucha.
Jueves 16 de octubre de 2014

El delantero de Lanús, Lautaro Acosta fue secuestrado, golpeado y robado en la noche del miércoles en Adrogué, y hasta amenazado de muerte por delincuentes que lo interceptaron cuando manejaba su auto.

El futbolista contó hoy que cuando se dirigía a un cumpleaños, delincuentes armados lo abordaron, le dieron una golpiza y lo obligaron a conducirlos a la casa de su padre, de donde se llevaron dinero y objetos personales.

"Me cruzaron el auto y se bajaron armados. Me tuvieron treinta minutos dando vueltas hasta que me llevaron a lo de mi papá. Me dieron más de veinte piñas, culatazos... Me apuntaban con el arma y le sacaban el seguro para amenazarme. Hay que decirle a (el senador) Aníbal Fernández que hay inseguridad. Nada de sensación", expresó Acosta por Radio La Red.

"El Laucha" precisó luego que todo comenzó en Adrogué alrededor de las 22, cuando un Toyota Corolla blanco lo siguió por unas cuadras, hasta que los asaltantes consiguieron tirarle "el auto encima".

"Me interceptaron de golpe. Se bajaron cuatro y me obligaron a subir al auto de ellos, mientras dos agarraban el mío. Anduvimos unas cuadras, al principio me pegaron bastante, hasta que me reconocieron. Me empezaron a decir que yo era jugador, que tenía dólares, y que si no les entregaba todo me iban a matar. Que trabajaban en serio y no tenían problema en hacerlo", relató en diálogo un medio.

Acosta tuvo la impresión de que "no era gente que lo hacía por primera vez porque sabían cuales eran los pasos a seguir, a donde ir.

"Después, frente a mi mamá me pusieron la pistola en la cabeza y le sacaron el seguro, para gatillar”, agregó.

Por su parte, Roberto Acosta, padre del delantero, explicó que "eran cuatro delincuentes, de los cuales dos ingresaron a casa, uno esperó en la puerta y otro manejaba", al tiempo que agregó que "estaban armados".

"Estamos alterados, pero es el país en el que vivimos", concluyó el papá del delantero "Granate".