"No habrá elecciones porque eso dará poder a los pobres"

El jefe del Ejecutivo, Leung Chun-ying, sostuvo que no habrá elecciones libres en 2017 porque eso daría poder "a la clase trabajadora y a los pobres", al tiempo que aseguró tener pruebas de que el movimiento Ocuppy, que desde hace cuatro semanas ocupa las calles de la isla, tiene financiación del exterior.
Martes 21 de octubre de 2014
El jefe del Ejecutivo de Hong Kong, Leung Chun-ying, sostuvo hoy que no habrá elecciones libres en 2017 porque eso daría poder "a la clase trabajadora y a los pobres", al tiempo que aseguró tener pruebas de que el movimiento Ocuppy, que desde hace cuatro semanas ocupa las calles de la isla, tiene financiación del exterior.

"La posibilidad de que los ciudadanos puedan elegir a los candidatos a la jefatura del gobierno es imposible, en parte porque se corre el riesgo de dar a los pobres y la clase trabajadora de Hong Kong una voz dominante en la política", señaló Leung en una entrevista a medios estadounidenses publicada.

A poco del inicio de la reunión entre el gobierno y los estudiantes, Leung no vaciló al explicar que "más de la mitad de la gente en Hong Kong gana menos de 1.800 dólares al mes" y que si se celebran comicios libres las personas más pobres de la ciudad dominarán las elecciones.

Los manifestantes que desde hace 24 días protestan en la ex colonia británica exigen una reforma electoral que les garantice elecciones directas en 2017 en lugar de los cambios introducidos por China que permiten que los hongkoneses elijan a sus máximas autoridades, pero a partir de una lista de tres candidatos seleccionados por un comité de 1.200 personas nombradas por Beijing.

El actual jefe del Ejecutivo de Hong Kong advirtió sobre el peligro de que esta mayoría gobierne en la isla e insistió en que el actual sistema electoral es necesario para proteger a los grupos minoritarios.

Del otro lado, los manifestantes se quejan porque el sistema político actual beneficia a los más favorecidos en Hong Kong, una de las regiones con mayor brecha entre ricos y pobres y donde la vivienda es un lujo al que la gran mayoría no logra acceder.

Por otra parte, Leung aseguró que hará públicas, en el momento oportuno, las evidencias de que el movimiento Occupy cuenta con el apoyo de fuerzas extranjeras, que habrían ayudado a alentar las masivas protestas prodemocráticas.

Leung aseguró que no especulaba cuando el domingo pasado dijo que Occupy "no es del todo un movimiento interno, y fuerzas extranjeras están involucradas", aunque se negó a nombrar a los países que cree que podrían estar patrocinando las protestas.

China adhiere a esa idea y en innumerables ocasiones ha denunciado que "fuerzas antichinas" manipulan a los manifestantes y aclaró que se trata de un "asunto interno" por lo que rechaza cualquier injerencia extranjera.

Antes del inicio del diálogo, Leung, hizo un llamado al pragmatismo, tanto a las autoridades como a los estudiantes, para llegar a un acuerdo que se corresponda con la realidad social y política de Hong Kong.

Se teme que sus declaraciones alteren las negociaciones que comienzan hoy entre el gobierno, liderado por la Secretaria en Jefe, Carrie Lam, y el movimiento de protestas, representado por cinco miembros de la Federación de Estudiantes.

Las conversaciones, que serán transmitidas en vivo, buscarán definir el futuro político de la isla, tras la crisis abierta en la ciudad desde el pasado 28 de septiembre.

Los manifestantes seguirán las conversaciones por pantallas gigantes instaladas en las calles, pese a la medida cautelar impuesta ayer por el Tribunal Supremo de Hong Kong para que el movimiento abandone las calles de Admiralty y Mong Kok, dos de las tres zonas ocupadas.