Los "motochorros" protagonizan seis ataques por hora

Sábado 25 de octubre de 2014
Unos 150 robos por día, más de seis por hora, son efectuados por "motochorros" en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense, de los cuales sólo 60 son denunciados, revelaron fuentes policiales.

Integrantes de las fuerzas de seguridad de ambos distritos revelaron que las causas con robos bajo la modalidad de ataques delictivos en motocicletas para llegar y escapar del lugar donde se perpetran los episodios se denuncian a un ritmo promedio de 60 causas por día.

Esos episodios se suman a los hechos de la denominada "cifra negra", con casos que no ingresan en la estadística judicial, calculadas en 90 cada jornada.

Uno de estos casos, recuerda hoy el Diario Popular, es el reciente asalto al chofer y al médico de una ambulancia, que derivó en la muerte de una mujer por la demora del móvil, convirtiéndose en otro eslabón en la cadena de esta modalidad delictiva que parece no tener freno.

La ambulancia se dirigía de urgencia rumbo a la casa de una mujer de 78 años, con problemas cardíacos y diabética, en la localidad de Rafael Castillo.

A unas cinco cuadras del lugar de destino, el chofer del vehículo y el médico acompañante fueron asaltados con extrema violencia por "motochorros" armados.

Ante la demora en la atención, por una severa descompensación la paciente falleció.

El caso ocurrió en la madrugada del martes, y forma parte de los más de 150 episodios cotidianos con similares características que se registran en la Capital y el Conurbano, en su mayoría con extremo salvajismo.

Esta semana, Luis Vicat, especialista en Seguridad Pública, sufrió en carne propia la violencia de los "motochorros" cuando se trasladaba en su automóvil, en pleno centro comercial del barrio de Mataderos.

"Me emboscaron cuatro delincuentes, en dos motos. Rompieron los vidrios, que son antivandálicos y me salvaron de tener serios problemas con la vista, porque evitaron el estallido. Uno de los delincuentes portaba una pistola Glock".

"Tenían unos 25 años y eran atléticos. Se desbarató el robo porque soy portador legal de arma y la extraje. Ahí se escaparon", dijo el experto, sobre el hecho sufrido al mediodía.

Acerca de la problemática, el especialista Guillermo Gómez contó un caso extremo registrado el viernes de la semana pasada en el centro comercial de Pompeya.

"Fue en la galería más importante de esa zona. Se llama París, y fue a las 19. Llegaron dos tipos en una motocicleta. Uno se quedó en la entrada con el vehículo. El otro partió la vidriera con una maza y se llevó alhajas de una joyería", relató.

"Los casos se repiten, con mucha impunidad. Se mueven así porque no hay controles efectivos. La realidad es que no están dando resultados las medidas. Y no hay controles callejeros, entonces se manejan sin luces, sin cascos, nadie los para. No hay que generalizar y estigmatizar a los verdaderos motoqueros, que trabajan con sus motos. Pero tenemos este problema que va creciendo, entonces es necesario reforzar los controles callejeros, porque los efectivos que están en la calle saben quiénes están delinquiendo", dijo Gómez.

La modalidad delictiva viene causando problemas desde hace ya varios años, y no para de crecer. En 2007, los vecinos de Palermo denominaron a los delincuentes que abordan a sus víctimas en estos vehículos como "motochorros", mote que se mantiene desde entonces.

Se calcula que hay más de siete millones de motos inscriptas y otros tres millones sin regularizar, fenómeno de ventas que también reforzó el accionar delictivo al resultar un rodado con valor accesible.

"El paso fundamental en el combate contra esta modalidad es, sin dudas, el ejercicio de un estricto control sobre los motociclistas. Esto beneficia no sólo a las víctimas de los robos, sino a quienes utilizan en forma legítima las motos como medio de transporte", explicó el abogado Víctor Varone, que viene siguiendo la problemática.

Del universo de delitos contra la propiedad que se registran y son denunciados, más del 26 por ciento son ejecutados por delincuentes que llegan y escapan a bordo de motocicletas. Asimismo, en el 10 por ciento de los hechos las víctimas resultan lesionadas por el accionar violento en los ataques.