Colectiveros vs. pasajeros: casi 30 mil episodios violentos en el año

La cifra duplica la registrada el año pasado en el área del transporte interjurisdiccional y se multiplica por cuatro en el caso del transporte de colectivos de las comunas bonaerenses, donde los factores de conflictividad aumentan por el deterioro del servicio y las bajas frecuencias.
Domingo 23 de noviembre de 2014
Unos 75 casos de violencia tienen diariamente como protagonistas a colectiveros, llegando a registrarse casi 30.000 hechos por año, de acuerdo a lo señalado por una asociación de familiares de víctimas del transporte público.

La cifra duplica la registrada el año pasado en el área del transporte interjurisdiccional y se multiplica por cuatro en el caso del transporte de colectivos de las comunas bonaerenses, donde los factores de conflictividad aumentan por el deterioro del servicio y las bajas frecuencias.

Así lo explicó al Diario Popular Martín Lescano, presidente de la Comisión Nacional de Familiares de Víctimas de Transporte Público (CNFVPT), quien señaló que las cifras forman parte de un informe realizado por la entidad entre junio de 2013 y septiembre de 2014.

La mayor parte de los episodios de violencia ocurren durante las horas pico y consisten mayoritariamente en agresiones verbales y ataques a golpes de puño o con otros objetos contundentes, o en parar el colectivo y obligar al pasajero a descender, según el trabajo.

"La situación es peor en las líneas comunales porque por la falta de unidades y la escasa frecuencia en las horas pico no se puede viajar por el hacinamiento, todo lo que produce malhumor y roces entre conductores y usuarios", dijo.

Para el especialista, en el transporte comunal la cifra de episodios de violencia se ha cuadruplicado en los 135 distritos de la provincia llegando, según los registros de reclamos que lleva la CNFVPT, a 230 casos por día.

Las cifras muestran un preocupante aumento de la violencia, que el especialista atribuye al creciente deterioro social y al déficit de este servicio público que disminuye la frecuencia, la cantidad de unidades y perjudica la nocturnidad.

"En las horas pico, y al mediodía cuando las madres van a buscar los chicos al colegio en amplias zonas del Conurbano, la gente enfrenta dificultades para subir al colectivo y viaja como sardina", dijo.

De noche, la ausencia de colectivos determina que mucha gente se quede sin viajar o tenga que recurrir a medios de movilidad más onerosos y en algunos casos la falta de colectivos provoca situaciones de inseguridad.

Los niveles de violencia son muy altos como se vio en el caso del colectivero de la línea 59 que amenazó con un cuchillo tras golpear y bajar a empujones a un pasajero que lo había reprendido por fumar en el vehículo.

Dos años atrás un irascible conductor enfiló su colectivo sobre un muchacho, a quien aplastó porque le había reclamado que no le abriera la puerta para ascender.

Lescano apuntó que este tipo de violencia no impacta sobre las estadísticas oficiales como debiera, porque la CNRT, el organismo que tiene a su cargo la regulación del transporte público interjurisdiccional, no registra las denuncias por este motivo.

"Tampoco lo hacen las comisarías, que no toman las denuncias por connivencia con las empresas de colectivos o el gremio de los colectiveros", dijo Lescano.

En provincia es peor, porque la Dirección Provincial de Transporte ni siquiera tiene 0800 para recibir las denuncias y los reclamos quedan en la nada.

Para Lescano, no toda la violencia proviene de los colectiveros ya que, según explicó, durante los fines de semana los que protagonizan estos incidentes son los jóvenes a la salida de los
boliches y las víctimas son los choferes.