Fin de la esperanza: el precio de la nafta no va a bajar

La decisión de la Organización de Países Productores de Petróleo de mantener el nivel de producción, provocó que el precio del crudo cerrara por debajo de los 68 dólares, su nivel más bajo en cinco años. Sin embargo, en Argentina esta situación no se traduce en un descenso del precio de la nafta.
Miércoles 3 de diciembre de 2014
El precio del petróleo volvió a caer y su descenso no parece detenerse. La decisión de la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP) de mantener el nivel de producción vigente desde 2010, provocó que el precio del crudo cerrara por debajo de los 68 dólares, su nivel más bajo en cinco años. Sin embargo, en Argentina esta situación no se traduce en un descenso del precio de la nafta.

"Es una decisión del gobierno nacional, que consiste en desligar el precio local del precio internacional", explicó el economista Alfredo Zaiat. "Se trata de una política económica de acompañar lo que pasa a nivel internacional o desligarse", agregó. Además, recordó que esta misma situación ocurrió cuando el precio del barril estaba entre 90 y 100 dólares y acá el precio de la nafta no subía.

El barril de Brent para entrega en enero se cotizó a 67,53 dólares en Londres, su nivel más bajo desde octubre de 2009, mientras que en Nueva York el light crude de Texas (WTI) cayó a 63,72 dólares, nivel nunca visto desde julio de 2009. Los valores se recuperaron algo en el cierre de la jornada pero, según los analistas, esa drástica reducción debería mantenerse y los precios del barril llegarán a los 60 dólares.

Desde mediados de junio, el crudo perdió el 37% de su valor. Un escenario de crisis se dio también a comienzos de la crisis financiera, entre julio y diciembre de 2008, cuando los precios del petróleo habían caído cerca de 73%, al pasar en cinco meses de 146 a poco menos de 40 dólares. Las petroleras que cotizan en el Merval cerraron noviembre con saldos negativos: Petrobras Brasil cayó 26%; Tenaris, 21%; Petrobras Energía, 17%, e YPF, 13,7 por ciento.

"No hay perspectivas de que la tendencia se revierta, todo lo contrario. En el primer semestre de 2015 habrá un enorme excedente, alrededor de 1,5 millones de barriles diarios, que continuará pesando sobre los precios", detalló un informe del Commerzbank.

El petróleo no convencional o shale oil aumentó su producción en Estados Unidos y Canadá y ocupa partes importantes del mercado de combustibles. Frente a este crecimiento, los países de la OPEP debían elegir entre dos estrategias: bajar su nivel de producción para reducir la oferta y hacer subir los precios o mantener la producción de 30 millones de barriles diarios y dejar libre curso a los mecanismos del mercado.

Las petromonarquías del Golfo Pérsico apostaron por la segunda opción y soportar los bajos precios hasta que se agote la expansión del shale oil, mucho más caro de producir. Si la OPEP hubiese decidido reducir su producción, habría entrado en un círculo vicioso de reducciones de su oferta a fin de luchar contra la caída de los precios frente al aumento de la producción norteamericana.

"La idea de Arabia Saudita es, en realidad, disuadir a aquellos países, como Rusia, China o la Argentina, que quieren iniciar su producción", afirma Christopher Dembik, economista del Banco Saxo en París. Para los especialistas en la materia, según explicó Zaiat, el desarrollo del yacimiento de gas y petróleo no convencional de Vaca Muerta todavía es rentable con un precio de entre 70 y 75 dólares por barril.