Tinelli: "Esto es fútbol y puede pasar cualquier cosa"

Viernes 19 de diciembre de 2014
"El sueño es ver a Romagnoli levantando la copa el sábado", fue el deseo que Marcelo Tinelli envió al universo desde Marrakech. El vicepresidente de San Lorenzo habló tras la práctica de este jueves del equipo de Edgardo Bauza y mostró toda su confianza para el duelo ante Real Madrid, en la final del Mundial de Clubes. "Confío plenamente en mis jugadores, va a haber una gran entrega. La diferencia es grande por el historial que tiene Real Madrid... Pero es fútbol, puede pasar cualquier cosa", arengó Tinelli.

"Es un equipo con un presupuesto impresionante y entiendo que este es el juego que se busca... el del multimillonario que viene a jugar una final contra un equipo humilde. Hay una gran diferencia técnica, deportiva y de estructura económica, pero estos jugadores saben que están ante el partido de sus vidas. Se juega dando la vida, peleando cada pelota, tirándose de cabeza para frenar cada avance del Madrid y ojalá podamos cumplir el sueño y que Romagnoli pueda levantar la copa el sábado", agregó el famoso conductor.

Y en ese sentido, Tinelli ya le marcó la cancha al técnico: "Tiene que ser un partido con un equipo corto y cerrado entre líneas, porque sabemos lo que es Real Madrid. Pero jugarle de igual a igual a un equipo que le metió tres goles a Barcelona y al resto les mete de a cuatro o cinco... me parece que tenemos que hacer un planteo inteligente", pidió el dirigente. Porque también absorvió las críticas tras el desempeño ante el Auckland City: "No era un equipo semi amateur, sino que era un equipo muy ordenado. No se jugó bien, todos los jugadores y el cuerpo técnico son conscientes de que no se jugó bien. Pero lo importante era ganar y se llegó a la final del campeonato del mundo que es el sueño de todo jugador de San Lorenzo".

"Siempre apuesto por San Lorenzo y más en este papael de partenaire que nos pone el Real Madrid. Pero creo que San Lorenzo va a estar a la altura del partido", cerró Tinelli ante la prensa. Con la esperanza intacta y bajo la premisa de que el que no apuesta no gana.