Matan a un joyero tras resistir una entradera

Viernes 30 de enero de 2015
Un joyero de 37 años murió al recibir varios disparos tras resistirse a una entradera en su vivienda del partido bonaerense de San Isidro, en la zona norte del conurbano.

Según la información suministrada por el jefe de la Departamental San Isidro de la Policía Federal, Fabián Blanco, los cuatro presuntos delincuentes que habrían participado del hecho fueron detenidos, uno de ellos con heridas de arma de fuego.

Testigos comentaron que la puerta de la vivienda de Balcarce y Vieytes, de la localidad de Martínez, estaba abierta por las obras que se llevaban a cabo allí por parte de unos obreros.


El hecho fue aprovechado por tres delincuentes, que circulaban fuertemente armados junto a un cuarto sujeto a bordo de una camioneta Cherokee, para ingresar a la casa.

Su propietario, identificado como Sebastián Cid, al llegar a su hogar y ver a su familia amenazada, "empuñó un arma de fuego, que al parecer portaba, y con ella se defendió", indicó Blanco a la prensa.

La situación generó un tiroteo durante el cual, uno de los delincuentes resultó herido, lo que puso en fuga al resto, pero antes el joyero cayó tras recibir varios impactos de bala.

El hombre fue trasladado de urgencia al hospital de la zona y en grave estado, pero falleció a poco de llegar. Posteriormente, los efectivos policiales realizaron un operativo cerrojo que permitió dar con el vehículo utilizado por los asaltantes, que previamente había sido abandonado en una zona próxima a la Villa Melo, en cercanías de Villa Martelli.

Allí se intentó detener a los malvivientes, lo que produjo un nuevo enfrentamiento armado, prosiguió señalando el jefe policial.

Los delincuentes, dijo Blanco, abandonaron la Cherokee y emprendieron la fuga a pie por los pasillos de la villa, junto a su compinche herido.

Finalmente, se logró aprehender en San Martín a tres de ellos, en tanto el cuarto fue llevado al Hospital Tornú, donde permanecía con consigna policial. Esta noche se realizaban varios allanamientos vinculados con el hecho ordenados por el fiscal de San Isidro Gastón Garbus, y se efectuaba un relevamiento de cámaras de seguridad, además de tomarse declaración testimonial a vecinos de la vivienda asaltada.