Facesitting: ¿la nueva práctica sexual peligrosa?

Miércoles 4 de febrero de 2015
El facesitting (en español, "sentarse en la cara") es una práctica sexual, en la cual uno de los integrantes de la pareja sienta, oprime o frota su trasero sobre la cara del otro, de forma frontal o inversa con respecto a su cara, para permitir o forzar el contacto oral-genital u oral-anal. Aunque no necesariamente es así, es común que esta posición forme parte de BDSM, incluyendo dominación y sumisión.

Al ser practicado en relaciones de dominación y sumisión como parte de BDSM, sean estos roles permanente o habitualmente asumidos por los individuos involucrados (dominante y sumiso), sean aceptados de forma alterna por las personas implicadas (switch), se utiliza para mostrar control y para obtener gratificación sexual.

El apoyo y presión de todo el cuerpo, la inmovilización en la que el pubis, nalgas, caderas y muslos de quien se sitúa en un plano superior aprisionan la cabeza del que se encuentra debajo, la humedad, el olor y la oscuridad, así como la intensa humillación erótica producida, son percibidas por los implicados como muy poderosas atracciones sexuales.

La industria del cine para adultos en Inglaterra debió quitar los contenidos que incluyeran tal postura.

A pesar de no ser una novedad, la polémica generada ha ocasionado que el facesitting se ponga de moda.